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Cantar de mio Cid

El Cantar de mio Cid es un cantar de gesta anónimo que relata hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballero castellano Rodrigo Díaz de Vivar el Campeador. La versión conservada fue compuesta, según la mayoría de la crítica actual, alrededor del año 1200.[1][2]

Poema de Mio Cid
de anónimo

Primer folio del manuscrito del Cantar de mio Cid conservado en la Biblioteca Nacional de España. Escucha interactiva.
Género Poesía
Subgénero Cantar de gesta
Tema(s) El Cid Campeador
Idioma Español
País Reino de Castilla
Fecha de publicación post. 1207
Formato Manuscrito
Texto en español Cantar de mio Cid en Wikisource

Se trata de la primera obra poética extensa de la literatura española y el único cantar épico de la misma conservado casi completo; solo se han perdido la primera hoja del original y otras dos en el interior del códice, aunque el contenido de las lagunas existentes puede ser deducido de las prosificaciones cronísticas, en especial de la Crónica de veinte reyes. Además del Cantar de Mio Cid, los otros tres textos de su género que han perdurado son: las Mocedades de Rodrigocirca 1360—, con 1700 versos; el Cantar de Roncesvallesca. 1270—, un fragmento de unos 100 versos; y una corta inscripción de un templo románico, conocida como Epitafio épico del Cid —¿ca. 1400?—.

La relevancia del Cantar no se limita a lo literario sino que da inicio a toda una disciplina intelectual: la filología como ciencia moderna en España a finales del siglo XIX, que se inicia con el estudio de este poema por parte de Ramón Menéndez Pidal (1869-1968) y su decisión de aplicar por primera vez a este texto el método histórico-crítico, la más potente herramienta de la filología de su época, inaugurando así los estudios filológicos españoles.[3]

El poema consta de 3735 versos de extensión variable (anisosilábicos), aunque predominan los de catorce a dieciséis sílabas métricas, divididos en dos hemistiquios separados por cesura. La longitud de cada hemistiquio es normalmente de tres a once sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar. Sus versos no se agrupan en estrofas, sino en tiradas; cada una es una serie sin número fijo de versos con una sola y misma rima asonante.

Se desconoce su título original, aunque probablemente se llamaría «gesta» o «cantar», términos con los que el autor describe la obra en los versos 1085 ("Aquí compieça la gesta de mio Çid el de Bivar", comienzo del segundo cantar) y 2276 ("las coplas deste cantar aquís van acabando", casi al fin del segundo), respectivamente.

Argumento y estructura

 
Reproducción del Cantar expuesta en el Convento de Nuestra Señora del Espino de Vivar del Cid (Burgos)

Estructura interna

El tema del Cantar de mio Cid es el complejo proceso de recuperación de la honra perdida por el héroe, cuya restauración supondrá al cabo una honra mayor a la de la situación de partida. Implícitamente, se contiene una dura crítica a la alta nobleza leonesa de sangre o cortesana y una alabanza a la baja nobleza que ha conseguido su estatus por méritos propios, no heredados, y guerrea para conseguir honra y honor.

El poema se inicia con el destierro del Cid, primer motivo de deshonra, a causa de la figura jurídica de la ira regia[4]​ ("el rey me ha airado", vv. 90 y 114), injusta porque ha sido provocada por mentirosos intrigantes ("por malos mestureros de tierra sodes echado", v. 267) y la consiguiente confiscación de sus heredades en Vivar, el secuestro de sus bienes materiales y la privación de la patria potestad de su familia.

Tras la conquista de Alcocer, Castejón, la derrota del conde don Remont y la final conquista del reino de taifas y ciudad de Valencia, gracias al solo valor de su brazo, su astucia y prudencia, consigue el perdón real y con ello una nueva heredad, el Señorío de Valencia, que se une a su antiguo solar ya restituido. Para ratificar su nuevo estatus de señor de vasallos, se conciertan bodas con linajes del mayor prestigio cuales son los infantes de Carrión.

Pero con ello se produce la nueva caída de la honra del Cid, por el ultraje que le infieren los infantes de Carrión en la persona de sus dos hijas, que son vejadas, fustigadas, malheridas y abandonadas en el robledal de Corpes para que se las coman los lobos.

Este hecho supone según el derecho medieval el repudio de facto de estas por parte de los de Carrión. Por ello el Cid decide alegar la nulidad de estos matrimonios en un juicio presidido por el rey, donde además los infantes de Carrión quedan infamados públicamente y apartados de los privilegios que antes ostentaban como miembros del séquito real. Por el contrario, las hijas del Cid conciertan matrimonios con reyes de España, llegándose así al máximo ascenso social posible del héroe.

Así, la estructura interna está determinada por unas curvas de obtención–pérdida–restauración–pérdida–restauración de la honra del héroe. En un primer momento, que el texto no refleja, el Cid es un buen caballero vasallo de su rey, honrado y con heredades en Vivar. El destierro con que se inicia el poema es la pérdida, y la primera restauración, el perdón real y las bodas de las hijas del Cid con grandes nobles. La segunda curva se iniciaría con la pérdida de la honra de sus hijas y terminaría con la reparación mediante el juicio y las bodas con reyes de España. Pero la curva segunda supera en amplitud y alcanza mayor altura que la primera.

 
Las hijas del Cid de Ignacio Pinazo, 1879. Doña Elvira y doña Sol aparecen atadas en el robledo de Corpes tras ser vejadas por sus esposos, los infantes de Carrión.

Estructura externa

Los editores del texto, desde la edición de Menéndez Pidal de 1913, lo han dividido en tres cantares. Podría reflejar las tres sesiones en que el autor considera conveniente que el juglar recite la gesta. Parece confirmarlo así el texto al separar una parte de otra con las palabras: «aquís conpieça la gesta de mio Çid el de Bivar» (v. 1085), y otra más adelante cuando dice: «Las coplas deste cantar aquís van acabando» (v. 2276).

Argumento

Primer cantar. Cantar del destierro (vv. 1–1084)

Tras ser acusado falsamente de haberse quedado con las parias que fue a recaudar a Sevilla, el Cid es desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI. Algunos amigos suyos deciden acompañarlo: Álvar Fáñez, Pedro Ansúrez, Martín Antolínez, Pedro Bermúdez etc. Antolínez aporta víveres y consigue un préstamo de los judíos Raquel y Vidas para poder financiar el viaje, empleando en su favor el rumor de que Rodrigo se ha quedado con las parias; así les deja en depósito y garantía dos cofres, en realidad llenos de arena, sin siquiera decirles qué hay en su interior. El rey ordena que nadie los albergue mientras pasan hacia la frontera, por ejemplo en Burgos; por nobleza el Cid se niega a aposentarse por la fuerza en una posada y acampa a las afueras. Para evitarles peligros, deja a su esposa e hijas bajo el amparo del abad Sancho del monasterio de San Pedro de Cardeña, e inicia una campaña militar acompañado de sus fieles en tierras no cristianas. Primero conquista Castejón y luego Alcocer y, por último, derrota en la batalla de Tévar al conde don Remont, quien, lleno de soberbia por haber sido capturado por esos "malcalçados", se niega a comer hasta que la amabilidad del Cid le hace deponer su actitud. Con cada victoria envía una parte del botín (el llamado "quinto real") al rey, a pesar de que no está obligado por haber sido desterrado, pues pretende lograr el perdón real.

Segundo cantar. Cantar de las bodas de las hijas de Cid (vv. 1085–2277)

El Cid campeador se dirige a Valencia, en poder de los moros, y logra conquistar la ciudad. Envía a su amigo y mano derecha Álvar Fáñez a la corte de Castilla con nuevos regalos para el rey, pidiéndole que se le permita reunirse con su familia en Valencia. El rey accede a esta petición, y el Cid puede mostrar orgulloso la ciudad y su vega a su familia desde una alta torre; el rey incluso lo perdona y levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y sus hombres, y tanta fortuna del Cid hace que los infantes de Carrión pidan en matrimonio a doña Elvira y doña Sol (las hijas del Cid); el mismo rey pide al Campeador que acceda al matrimonio; para terminar de congraciarse con él, accede, aunque no confía en ellos. Las bodas se celebran solemnemente, la celebración dura 15 días.

Tercer cantar. Cantar de la afrenta de Corpes (vv. 2278–3730)

Los infantes de Carrión muestran su cobardía ya que en la primera tirada de este cantar ante un león que se ha escapado de su jaula y del que huyen despavoridos las personas; después lo hacen también en la lucha contra los musulmanes del rey Búcar de Marruecos, que quiere recuperar Valencia. Los capitanes de las mesnadas del Cid ocultan el deshonor de los Infantes al Cid y se burlan de ellos. Sintiéndose humillados, los infantes deciden vengarse. Para ello emprenden un viaje hacia Carrión de los Condes con sus esposas y, al llegar al robledo de Corpes, las azotan y las abandonan dejándolas desfallecidas, para que se las coman los lobos. El Cid ha sido deshonrado y pide justicia al Rey. Este convoca Cortes en Toledo [5]​ y allí el juicio empieza con la devolución de la dote que el Cid dio a los infantes: sus espadas Tizona y Colada, y culmina con el «riepto» o duelo en el que los representantes de la causa del Cid (los mismos capitanes que habían ocultado la deshonra de los infantes), Pedro Bermúdez y Martín Antolínez, retan con elocuentes discursos y los vencen dejándolos medio muertos y deshonrados. Se anulan sus bodas y el poema termina con el proyecto de boda entre las hijas del Cid y los príncipes de Navarra y Aragón y, por tanto, con la honra del Cid en su punto más alto.

Características y temas

El Cantar de mio Cid se diferencia de la épica francesa en la ausencia de elementos sobrenaturales (salvo, quizá, la aparición en sueños del arcángel San Gabriel al protagonista, el episodio del león que se humilla ante el Campeador, el brillo de las espadas Colada y Tizona, y la extraordinaria calidad de Babieca),[6]​ la mesura con la que se conduce su héroe y la relativa verosimilitud de sus hazañas. El Cid que ofrece el Cantar constituye un modelo de prudencia y equilibrio. Así, cuando de un prototipo de héroe épico se esperaría una inmediata y sangrienta venganza, en esta obra el héroe se toma su tiempo para reflexionar al recibir la mala noticia del maltrato de sus hijas («cuando ge lo dizen a mio Cid el Campeador, / una grand ora pensó e comidió», vv. 2827-8) y busca su reparación en un solemne proceso judicial; rechaza, además, como buen estratega, actuar precipitadamente en las batallas cuando las circunstancias lo desaconsejan. Por otro lado, el Cid mantiene buenas y amistosas relaciones con muchos musulmanes, como su aliado y vasallo Abengalbón, que refleja el estatus de mudéjar (los «moros de paz» del Cantar) y la convivencia amistosa y tolerante con la comunidad hispanoárabe, de origen andalusí, habitual en los valles del Jalón y Jiloca por donde transcurre buena parte del texto.[7]

Además, está muy presente la condición de ascenso social mediante las armas que se producía en las tierras fronterizas con los dominios musulmanes, lo cual supone un argumento decisivo en favor de que no pudo componerse en 1140, pues en esa época no se daba ese «espíritu de frontera» y el consiguiente ascenso social de los caballeros infanzones de las tierras de Extremadura.

El propio Cid, siendo solo un infanzón (esto es, un hidalgo de la categoría social menos elevada, comparada con condes y ricos hombres, rango al que pertenecen los infantes de Carrión) logra sobreponerse a su humilde condición social dentro de la nobleza, alcanzando por su esfuerzo prestigio y riquezas (honra) y finalmente un señorío hereditario (Valencia) y no en tenencia como vasallo real. Por tanto se puede decir que el verdadero tema es el ascenso de la honra del héroe, que al final es señor de vasallos y crea su propia Casa o linaje con solar en Valencia, comparable a los condes y ricos hombres.

Más aún, el enlace de sus hijas con príncipes del reino de Navarra y del reino de Aragón, indica que su dignidad es casi real, pues el señorío de Valencia surge como una novedad en el panorama del siglo XIII y podría equipararse a los reinos cristianos, aunque, eso sí, el Cid del poema nunca deja de reconocerse él mismo como vasallo del monarca castellano, si bien latía el título de Emperador, tanto para los dos Alfonsos implicados como para lo que fue su origen en los reyes leoneses, investidos de la dignidad imperial.

De cualquier modo, el linaje de un señor feudal como es el Cid emparenta con el de los reyes cristianos y, como dice el poema: «Oy los reyes d'España sos parientes son, / a todos alcança ondra por el que en buen ora nació.» («Hoy los reyes de España sus parientes son, / a todos les alcanza honra por el que en buena hora nació.»), vv. 3724–3725,[8]​ de modo que no solo su casa emparenta con reyes, sino que estos se ven más honrados y gozan de mayor prestigio por ser descendientes del Cid.

Respecto de otros cantares de gesta, en particular franceses, el Cantar presenta al héroe con rasgos humanos. Así, el Cid es descabalgado o falla algunos golpes, sin que por ello pierda su talla heroica. De hecho, se trata de una estrategia narrativa, que al hacer más dudosa la victoria, realza más sus éxitos.

La verosimilitud se hace patente en la importancia que el poema da a la supervivencia de una mesnada desterrada. Como señala Álvar Fáñez en el verso 673 «si con moros no lidiamos, nadie nos dará el pan». Los combatientes del Cid luchan para ganarse la subsistencia, por lo que el Cantar detalla por extenso las descripciones del botín y el reparto del mismo, que se hace conforme a las leyes de extremadura (es decir de zonas fronterizas entre cristianos y musulmanes) de fines del siglo XII.

Karl Vossler en su Spanischer Brief, publicada en la revista Eranos, en 1924, que dirigió a Hugo von Hofmannsthal señala que «en el Cantar encontramos un espíritu soldático no clerical y un ambiente rudo, optimista y de victoria. Pero, no hay en él encono, espíritu de venganza ni ansias de gloria y, por eso mismo, nada trágico, y sí la afirmación personal, valiente y sensata, de un hombre de honor. No hay en el Cantar hulla alguna de parentesco espiritual con la Chançon de Roland. La influencia francesa y todo su exterior romántico pierde sustancialidad cuando se llega a comprender su verdadera esencia». Añade: «no puede imaginarse mayor libertad de composición artística dentro de una unidad más rigurosa de intención ética. Los acontecimientos, las escenas, los gestos, los discursos y los versos se suceden sin continuidad y de un modo casi cinematográfico, con fuerte entonación, pero con desigual número de sílabas. Un gran empuje y una sorprendente audacia de improvisación han hecho del poema una obra que nos produce una impresión de monumentalidad y anécdota, de algo primitivo o casual. Debió de reinar una gran unidad y armonía entre los espíritus de la época para dar una coherencia firme, natural y fácil a formas tan frágiles e ingenuas. El poeta se deleita en la figura del héroe, en sus hazañas y luchas y también en el aumento de su honra».[9][página requerida]

Métrica

Cada verso está dividido en dos hemistiquios por una cesura. Esta forma, también típica de la épica francesa, refleja un recurso útil a la recitación o canto del poema. Sin embargo, mientras en los poemas franceses cada verso tiene una métrica regular de diez sílabas divididas en dos hemistiquios por una fuerte cesura, en el Cantar de mio Cid tanto el número de sílabas en cada verso como el de sílabas en cada hemistiquio varía considerablemente. A este rasgo se le denomina anisosilabismo.

Aun cuando, salvo excepciones que se suelen atribuir a anomalías en la transmisión textual, se encuentran versos de entre nueve y veinte sílabas y hemistiquios de entre tres y once, la mayoría de los versos oscila entre 14 y 16 sílabas.[10]

Se han propuesto diversas interpretaciones de la métrica del poema. Una de las más comunes defiende que el elemento más importante de la prosodia de la épica medieval española son los apoyos acentuales y no el cómputo silábico, generalmente postulando dos ictus tónicos por cada hemistiquio. Tal es la opinión de autores como Leonard (1931),[11]Morley (1933),[12]Navarro Tomás (1956),[13]Maldonado (1965),[14]López Estrada (1982),[15]​ Pellen (1994),[16]Goncharenko (1988),[17]Marcos Marín (1997) [18]​ Duffell (2002)[19]​ y Segovia (2005), que a juicio también de Montaner Frutos es la opción más razonable, si bien este autor apunta que la mayoría de estas propuestas son excesivamente rígidas, puesto que el modelo rítmico del Cantar no responde a un patrón fijo, sino variable en función del servicio a una cadencia, de modo que, dependiendo de la longitud de los versos, pueda aumentar o disminuir el número de acentos por hemistiquio, en función del número de intervalos átonos que aparezcan en cada verso.[20]​ Orduna, en 1987, postula la presencia de inflexiones de intensidad secundarias,[21]​ y en esta línea se sitúan otras teorías que combinan varios parámetros.[22]​ En todo caso, la importancia de los acentos no supone que haya que prescindir completamente de la cantidad de sílabas en relación con el estudio de la métrica de este poema.[23]

En principio, todos los versos riman en asonante, pero las asonancias no son tampoco totalmente regulares ni muy variadas (se usan once tipos de asonancia). Lo fundamental, en todo caso, es la asonancia de la última sílaba tónica y se debe tener en cuenta que a partir de esta última sílaba tónica no se considera a efectos de rima la vocal «e», fenómeno que está en relación con la «e» paragógica o añadida a las palabras terminadas en consonante de la poesía épica.

Los versos se agrupan en tiradas de extensión variable. En la edición de Menéndez Pidal la longitud varía entre 3 y 190 versos,[24]​ cada una de las cuales tiene la misma rima y suele constituir una unidad de contenido, aunque el cambio de asonante no puede reducirse a reglas. El cambio de rima puede obedecer a una transición a otro lugar, al desarrollo más en detalle de algún episodio o a una variación en el estilo del discurso, la identificación del interlocutor en un diálogo, el cambio de la voz emisora (del narrador a un personaje, por ejemplo) o la introducción de digresiones.

Fuentes

 
La Historia Roderici, una biografía en latín de hacia 1190, fue una de las fuentes de información que seguramente proporcionó datos históricos al autor del Cantar de mio Cid, especialmente para los episodios que transcurren desde la batalla de Tévar hasta la lucha con Yúcef, que refleja hechos que se produjeron realmente en la batalla de Cuarte.

El Cantar de mio Cid reaprovecha una buena cantidad de noticias históricas, a menudo transformadas por las necesidades literarias de adecuar la historia al género de los cantares de gesta y a lo que se esperaba de un héroe épico, e inventa otra serie de pasajes, el más destacado el de la afrenta de los infantes de Carrión, que es toda ficticia, pues ni siquiera se ha podido comprobar la existencia de estos condes.

Dejando al margen la posibilidad, no demostrada, de que pudiera haber cantares épicos sobre el Cid anteriores al que se ha conservado, y rechazada la existencia de unos presuntos «cantos noticieros», de los que no existe ningún testimonio,[25]​ la principal fuente del Cantar sería la historia oral, y parcialmente a pasajes que en última instancia remiten a la Historia Roderici,[26]​ aunque queda la objeción de que el cantar de gesta omite completamente el servicio de Rodrigo Díaz a los reyes taifas de Zaragoza, que en la biografía latina está relatado con considerable extensión, pero esto mismo sucede con el himno panegírico Carmen Campidoctoris, que también silencia este periodo en la selección que hace de los episodios narrados en la Historia Roderici.[27]

Para otros datos, como los nombres de los personajes históricos, pudo haber utilizado también la documentación legal de la época, en su condición de letrado, si bien por reminiscencias de documentos manejados por otros motivos, y no acudiendo expresamente a archivos de diplomas sobre Rodrigo Díaz para documentar la obra que estaba escribiendo, lo cual es un planteamiento anacrónico, además de que este tipo de documentación no ofrece el material que sería necesario para componer un poema épico.[28]​ Fue este procedimiento de composición en el que se fundamentaron las tesis de Colin Smith, que defendió que el autor era Per Abbat, identificándolo con un clérigo y jurista burgalés.[29]

Así pues, aunque secundariamente el autor del Cantar pudo recibir información procedente de documentos jurídicos y de la Historia Roderici, la información histórica del Cantar de mio Cid proviene, fundamentalmente, de la historia oral, cuya vitalidad era mucho mayor en el siglo XII de lo que hoy se podría pensar: todavía en 1270, los colaboradores de la Estoria de España de Alfonso X el Sabio manejaban información obtenida de noticias orales sobre la época del Cid.[27]

Si existió una tradición de cantares de gesta hispánicos anteriores al de mio Cid (algo que niegan autores como Colin Smith), este heredaría su sistema métrico, que sería una romanización del hexámetro latino adaptado con acentos de intensidad, en lugar de cantidad. Pero la más clara influencia se da con respecto a la épica francesa del siglo XII, en especial la Chanson de Roland (quizá a partir de un Cantar de Roldán hispánico, de cuya existencia hay indicios), de la que adoptó, entre otros aspectos, el sistema formular. Su eco se percibe también en otros pasajes concretos, como el verso 20 «¡Dios, qué buen vasallo, si oviesse buen señor!», la aparición del arcángel San Gabriel, la estructura narrativa de los combates y el tipo de tácticas y armamentos guerreros, o la figura del obispo guerrero Jerónimo, paralela a la del Turpín del la chanson de geste francesa.[30]

Estilo

Los rasgos más característicos del estilo del poema épico del Cid son su sobriedad retórica, su realismo y un uso consciente de una lengua arcaizante propia de los cantares de gesta y que constituyó de hecho una lengua artificial identificada con este subgénero narrativo hasta el siglo XIV, como muestra el tardío Cantar de las mocedades de Rodrigo. El hispanista alemán Karl Vossler señala en Algunos caracteres de la cultura española, que el Cantar "tiene una fisonomía muy original, muy castellana y humana, alejada del modelo francés". Edmund de Chasca destaca como rasgos de su estilo «la precisión y el significado formal de cosas concretas empleadas como elementos de una construcción».[31]

El realismo, y su asociada sobriedad en el empleo de la retórica, es importante: imprime ya un sello definitorio a toda la literatura española que vendrá después: La Celestina, la novela picaresca, el Quijote... Se refleja en la concordancia y descripción cuidadosa de todos detalles; incluso se lleva en marcos de plata (la moneda del cantar) y en caballos la contabilidad de lo que gana el Cid como botín en cada una de sus victorias; se describen detalles tan prosaicos como que se cocinó en las bodas de las hijas del Cid e incluso el color que da a la cara este acto fisiológico: "bermejo viene, ca era almorzado", así como todos los gestos que hacen los personajes.

La lengua arcaizante y convencional propia de los cantares de gesta ha provocado dificultades en cuanto a la datación del poema a partir solamente de sus rasgos lingüísticos. El lenguaje antiguo daba a este verso heroico un tinte venerable, de valor intrínseco por remitirse a una edad mítica, a un tiempo heroico. Constituiría un registro propio del estilo sublime o grave medieval. Pero además de los arcaísmos, en esta modalidad lingüística aparecen cultismos latinos (laudare, el ablativo absoluto las archas aduchas) e incluso arabismos (la partícula árabe vocativa ya).

En el plano fónico se aprecian aliteraciones, rimas internas y otros efectos eufónicos, muy relacionados con la naturaleza oral, recitada o semicantada que tenían estos poemas. Así, se ha propuesto como ejemplo de aliteración el verso 286 («Tañen las campanas en San Pero a clamor») con su recurrencia en las nasales, que evocan la peculiar acústica de las campanas. De rima interna, pueden destacarse los siguientes versos:

¡Merced, ya rey e señor, por amor de caridad!
La rencura mayor non se me puede olvidar
oídme toda la cort e pésevos de mio mal,
los ifantes de Carrión, que m' desondraron tan mal.
Cantar de mio Cid, ed. de Montaner Frutos, vv. 3253-3256.

Pasando al ámbito léxico, destaca el uso de expresiones de la variedad lingüística clerical y jurídica, como «curiador» ('avalista'), «rencura» ('querella'), «entención» ('alegato') o «manfestar» ('confesar'). Destaca, asimismo, el empleo de dobletes de sinónimos, como «a rey e a señor», «grandes averes priso e mucho sobejanos», «a priessa vos guarnid e metedos en las armas» o «pensó e comidió»; un caso especial es el doblete antitético pero en realidad sinónimo: «venido es a moros, exido es de cristianos», «si a vos pluguiere, Minaya, e non vos caya en pesar», «antes perderé el cuerpo e dexaré el alma» o «passada es la noche, venida es la mañana». Paralelo es el uso de las parejas léxicas que incluyen la referencia a un todo mediante la conjunción de dos términos que se complementan, como es el caso de «grandes e chicos» (que equivale a 'todo el mundo'), «el oro e la plata» ('riquezas de todo tipo'), «de noche de día» ('en todo momento') o «a caballeros e a peones» ('a toda la hueste'). En general se aprecia un recurso recurrente a las estructuras sintácticas bimembres, que en ocasiones suponen un oxímoron («e faziendo yo a él mal e él a mí grand pro»).

En cuanto a la sintaxis, es notable el empleo de las llamadas «frases físicas», que realzan la gestualidad. Así sucede en las expresiones pleonásticas «llorar de los ojos» o «hablar de la boca». Abundan también los paralelismos sintácticos y semánticos, y es frecuente encontrar anáforas y enumeraciones:

salveste a Jonás cuando cayó en la mar
salvest a Daniel con los leones en la mala cárcel,
salvest dentro en Roma al señor san Sabastián,
salvest a Santa Susaña del falso criminal.
vv. 339-343, ed. de Montaner Frutos.

Otro recurso notable es la gran cantidad de usos verbales perifrásticos, entre los que destacan los incoativos querer + infinitivo, tomarse a + infinitivo y compeçar de + infinitivo. El encabalgamiento es más raro (el cantar se caracteriza por su esticomitia), pero su uso es muy significativo en este tipo de género literario.

Entre las figuras retóricas, cabe mencionar el uso de la interrogación y la exclamación. Son, en cambio, muy escasas las figuras de pensamiento. Solo caben mencionar algunas metáforas sencillas, con valor simbólico y una base asentada en la tradición y la lengua oral. Un símil ha sido habitualmente señalado, el que se usa para comparar la separación del Cid y su familia con la fórmula «commo la uña de la carne» (vv. 365 y 2642). Más extendida está la metonimia, sobre todo en su variedad de sinécdoque (expresar la parte para aludir al todo). En el verso 16 se dice que en la compañía del Cid se contaban «sessaenta pendones» (esto es, sesenta caballeros armados con lanza, que remataba en un estandarte o pendón). Caso notable es la expresión «fardida lança» donde la lanza es sinécdoque de caballero y el epíteto «fardida» (=ardida, 'fogosa', 'valiente') es en realidad una metáfora que personifica la virtud del que la enristra. De alcances líricos son los «ojos vellidos catan a todas partes», donde los ojos son metonimia sinecdótica de las mujeres del Cid, que acaban de subir al punto más alto de Valencia para contemplar la riqueza del paisaje que el héroe acaba de conquistar.

Frases formulares

La tradición épica posee un recurso expresivo característico consistente en utilizar determinadas expresiones convertidas en frases hechas que eran utilizadas por los juglares como recurso que ayuda a la recitación o la improvisación y que se convierten en un estilema propio de la lengua de los cantares de gesta. El sistema formular del Cantar de mio Cid está fuertemente influido por el de la chanson de geste del norte de Francia y occitania del siglo XII, aunque con fórmulas renovadas y adaptadas a su ámbito espacio-temporal hispánico de hacia 1200.

El recurso consiste en la repetición estereotipada de frases hechas y, a menudo, deslexicalizadas, que ocupan habitualmente un hemistiquio y, en su caso, aportan la palabra de la rima, por lo que, en origen, tendrían la función de solventar las lagunas de recitado improvisado del juglar. Con el tiempo se convirtió en un rasgo de estilo de la variedad lingüística particular (Kunstsprache) propia del género épico. Algunas de las más frecuentes en el Cantar son:

  • aguijó mio Cid 'espoleó [a su caballo] mio Cid', en ocasiones usado con otro personaje, como «el conde», v. 1077
  • metió mano al espada/al espada metió mano 'empuñó la espada'
  • por el cobdo/la loriga ayuso la sangre destellando
  • mio vassallo de pro

El epíteto épico

Se trata de locuciones o perífrasis fijas usadas para adjetivar positivamente a un personaje protagonista que se define e individualiza con esta designación. Puede estar constituido por un adjetivo, oración adjetiva o una aposición al antropónimo con función especificativa y no únicamente explicativa. Es el Cid quien mayor número de epítetos épicos, que en última instancia forman parte del sistema de fórmulas y frases hechas. Los más utilizados para referirse al héroe son:

  • El Campeador
  • El de la barba vellida (barba poblada, vellosa)
  • El que en buen hora nasció
  • El que en buen hora cinxo espada (ciñó su espada, es decir, fue armado caballero)

Pero también los afectos y allegados del Cid reciben epítetos. Así, el rey es «el buen rey don Alfonso», «rey ondrado» ('honrado'), «mi señor natural», «el castellano», «el de León». Jimena, su esposa, es «mugier ondrada»; Martín Antolínez es el «burgalés de pro/complido/contado/leal/natural»; Álvar Fáñez (además de que el «Minaya» que lo suele anteceder como apelativo pudiera ser un epíteto), es «diestro braço». Incluso la legendaria montura del Cid, Babieca, es «el caballo que bien anda» y «el corredor»; o Valencia, que es «la clara» y «la mayor».

La voz enunciadora

El discurso o relato está emitido desde la voz de un narrador omnisciente que usa de forma muy libre los tiempos verbales con función estilística. Habitualmente proporciona más información de la que tienen los personajes, creando un desfase entre las expectativas del público y la de los protagonistas que conduce a lo que se ha venido en llamar ironía dramática; ello puede crear comicidad o hacer surgir tensión conflictiva. Como ejemplo, se puede referir el momento en que los infantes de Carrión se llevan a las hijas del Cid. El auditorio sabe que tienen planeado maltratarlas pero no el héroe, que las deja marchar de su protección. Por otra parte, un caso de comicidad es el episodio del empréstito de las arcas a los judíos Rachel y Vidas; el público sabe, con el Cid, que están llenas en su mayor parte de arena, pero los avaros prestamistas la imaginan repleta de riquezas.

El narrador se posiciona siempre en favor del Cid (toma partido en su alborozo por la llegada, gracias al Campeador, del obispado a Valencia: «¡Dios, qué alegre era todo cristianismo, / que en tierras de Valencia señor avié obispo!», vv. 1305–1306), y contra sus antagonistas, como el Conde de Barcelona, a quien tilda de petulante. Para buscar la complicidad con el auditorio, el narrador abandona en ocasiones la tercera persona para dirigirse a los oyentes con fórmulas apelativas en segunda persona o refiriéndose a él mismo en primera persona. Por ejemplo cuando se celebran las bodas de las hijas del Cid en Valencia, exclama ante su público: «sabor abriedes de ser e de comer en el palacio», v. 2208 ('Os encantaría estar y comer en el palacio').

El manuscrito

Existe un ejemplar único acéfalo (esto es, aquel al que le falta el comienzo, en codicología) que actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional en Madrid y se puede consultar en la Biblioteca Digital Hispánica y en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Además del folio inicial, le faltan otros dos, de unos cincuenta versos cada uno, después de los versos 2337 y 3507. Las tres lagunas pueden reconstruirse por medio de las prosificaciones de las crónicas. La primera se transcribe en dos: la Estoria de España y la Crónica de Castilla. En la Estoria de España mandada escribir por Alfonso X el Sabio se dice así:

Et él después que ovo leídas las cartas, como quier que ende oviese gran pesar, non quiso ý ál fazer, ca non avié plazo más de nueve días en que saliese. Enbió por sus parientes e por sus vasallos, e díxoles cómo el rey le mandava salir de su tierra e que non le dava de plazo más de nueve días, e que querié saber d’ellos cuáles querién ir con él o cuáles fincar. Minaya Álvar Fáñez le dixo: “Cid, todos iremos convusco e servos hemos leales vasallos”. Todos los otros dixieron otrosí que irién con él donde quier que él fuese, e que se non quitarién d’él nin le desamparién por ninguna guisa. El Cid gradeciógelo estonces mucho, e díxoles que si Dios le bien feziese, que gelo galardonarié muy bien. Otro día salió el Cid de Bivar con toda su compaña…[32]

En la Crónica de Castilla se dice más o menos lo mismo, pero conservando algunas rimas asonantes por una mala prosificación:

Enbió el Cid por todos sus amigos e sus parientes e sus vasallos, e mostroles en cómo le mandava el rey sallir de la tierra fasta nueve días. E díxoles: “Amigos, quiero saber de vós cuáles queredes ir comigo. E los que comigo fuerdes, de Dios ayades buen grado, e los que acá fincáredes, quiérome ir vuestro pagado”. Estonce fabló Álvar Fáñez, su primo cormano: “Conbusco iremos todos, Cid, por yermos e por poblados, e nunca vos falleceremos en cuanto seamos bivos e sanos, conbusco despenderemos las mulas e los cavallos, e los averes e los paños; siempre vos serviremos como leales amigos e vasallos”. Estonce otorgaron todos lo que dixo Álvar Fáñez e mucho les gradeció mio Cid cuanto allí fue razonado. […] E desque el Cid tomó el aver, movió con sus amigos de Bivar[33]

Para la segunda y tercera lagunas solo se puede recurrir a la Estoria de España; la segunda dice así:

El Cid cuando lo oyó, sonriose un poco e dixo a los infantes: “esforzad infantes de Carrión e non temades nada. Estad en Valencia a vuestro sabor”. Ellos en esto estando, embió el rey Búcar decir al Cid que le dexase a Valencia e se fuese en paz, e si no, que le pecharié cuanto ý avié. El Cid dixo a aquese que traxo el mensaje: “Dezid a Búcar aquel fi de enemiga que ante d’estos tres días le daré yo lo qu’él demanda”. Otro día mandó el Cid armar todos los suyos e salió a los moros. Los infantes de Carrión pidiéronle entonces la delantera. E después que el Cid ovo paradas sus azes, don Ferrando, el uno de los infantes, adelantóse por ir ferir a un moro a que dezién Aladraf. El moro cuando lo vío, fue contra él otrosí, e el infante con el grant miedo que ovo d’él volvió la rienda e fuxo, que solamente non le osó esperar. Pero Bermúdez, que iva cerca d’él, cuando aquello vío, fue ferir en el moro e lidió con él e lo matólo. Desí tomó el cavallo del moro e fue empós del infante que iva fuyendo e díxole: “don Ferrando, tomad este cavallo e dezir a todos que vós matastes el moro cuyo era, e yo otorgarlo he convusco”. El infante le dixo: “don Pero Bermúdez, mucho vos gradesco lo que vós dezides[33]

La tercera laguna se suple con el texto siguiente:

Señor, ruégovos que estos cavalleros que yo aquí vos dexo que me los embiedes onradamente para Valencia. E pues que vós tenedes por bien que esta lid sea en Carrión, quiérome yo ir para Valencia”. Estonce mandó dar el Cid a los mandaderos de los infantes de Navarra e de Aragón bestias e todo lo ál que menester ovieron, e embiólos. El rey don Alfonso cavalgó estonces con todos los altos omnes de su corte para salir con el Cid que se iva fuera de la villa. E cuando llegaron a Çocodover, el Cid yendo en su cavallo que dezién Babieca, díxole el rey: “don Rodrigo, fe que devedes que arremetades a ese cavallo de que tanto bien oí dezir”. El Cid tornóse a sonreír e dixo: “señor, aquí en vuestra corte ha muchos altos omnes e guisados para fazer esto, e a esos mandat que trobejen con sus cavallos”. El rey le dixo: “Cid, págome yo de lo que vós dezides, mas quiero toda vía que corrades ese cavallo por mio amor”. El Cid arremetió estonces el cavallo, tan de rezio lo corrió que todos se maravillaron del correr que fizo. Entonces veno el Cid al rrey e díxole que tomase aquel cavallo[33]

En el siglo XVI se guardaba el manuscrito en el Archivo del Concejo de Vivar. Después se sabe que estuvo en un convento de monjas del mismo pueblo. Ruiz de Ulibarri realizó una copia manuscrita en 1596. Eugenio de Llaguno y Amírola, secretario del Consejo de Estado de Carlos III, lo sacó de allí en 1779 para que lo publicase Tomás Antonio Sánchez. Cuando se terminó la edición, el señor Llaguno lo retuvo en su poder. Más tarde pasó a sus herederos. Pasó después al arabista Pascual de Gayangos y durante ese tiempo, hacia 1858, lo vio y consultó Damas-Hinard para realizar una edición. A continuación fue enviado a Boston para que lo viera el hispanista Ticknor, amigo de Gayangos. En 1863 ya lo poseía el primer marqués de Pidal (por compra) y estando en su poder lo estudió Florencio Janer. Con posterioridad lo heredó su hijo Alejandro Pidal, quien hizo construir un mueble en forma de castillo medieval para custodiar el cofre donde se guardaba el manuscrito En su casa lo estudiaron Karl Vollmöller, Gottfried Baist, Huntington y Ramón Menéndez Pidal, este último pariente del propietario. Tasado en 1913 en 250.000 pesetas, la familia Pidal decidió trasladar el manuscrito a una caja en el Banco de España. Allí permaneció hasta la Guerra Civil, cuando fue enviado a Ginebra junto a otras obras de arte, entre ellas las del Museo del Prado. Con el final del conflicto regresó a España. La familia Pidal recibió desde finales del siglo XIX numerosas peticiones de compra del extranjero, entre ellas del Museo Británico de Londres. Un caso famoso fue el intento del hispanista Archer Milton Huntington, fundador de la Hispanic Society de Nueva York, quien entregó un cheque en blanco a Alejandro Pidal para que escribiese la cifra que quisiera a cambio de obtener el manuscrito con el fin de depositarlo en la Biblioteca de Washington. Sin embargo, los Pidal se negaron durante décadas a vender el manuscrito. Finalmente fue adquirido por la Fundación Juan March a la familia Pidal el 20 de diciembre de 1960 por diez millones de pesetas de la época y el día 30 de ese mismo mes lo donó al Ministerio de Cultura, que lo adscribió a la Biblioteca Nacional.[34]

Se trata de un tomo de 74 hojas de pergamino grueso, al que como ya se ha dicho le faltan tres: una al inicio y dos entre las hojas 47 y 48 la primera, y 69 y 70 la tercera. Otras 2 hojas le sirven de guardas. El manuscrito es un texto seguido sin separación en cantares, ni espacio entre los versos y las tiradas, los cuales se inician siempre con letra mayúscula según la costumbre. En muchas de sus hojas hay manchas de color pardo oscuro, debidas a los reactivos utilizados ya desde el siglo XVI para leer lo que, en principio, había empalidecido y, después, se hallaba oculto a causa del ennegrecimiento producido por los productos químicos previamente empleados. De todos modos, el número de pasajes absolutamente ilegibles no es demasiado alto y en tales casos, además de la edición paleográfica de Menéndez Pidal, existe como instrumento de control la copia de Ulibarri del siglo XVI y otras ediciones anteriores a la de Pidal.

La encuadernación del tomo es del siglo XV. Está hecha en tabla forrada de badana y con orlas estampadas. Quedan restos de dos manecillas de cierre. Las hojas están repartidas en 11 cuadernos; al primero le falta la primera hoja; al séptimo le falta otra, lo mismo que al décimo. El último encuadernador hizo algunas averías importantes en el tomo.

La letra del manuscrito es clara y cada verso empieza con mayúscula. De vez en cuando hay letra capital. Los últimos estudios aseguran que, tras analizar todos los aspectos pertinentes, el códice pertenece a la primera mitad del siglo XIV, más concretamente entre 1320 y 1330, y con preferencia en el último lustro de esta década,[35]​ y fuera elaborado o encargado posiblemente por el monasterio de San Pedro de Cardeña a partir de un ejemplar preexistente del Cantar tomado en préstamo.[36]

Datación

 
Folio 74 recto del Cantar de mio Cid, donde se puede leer el éxplicit «Quien escrivió este libro de Dios paraíso, amen / Per Abbat le escrivió en el mes de mayo en era de mil e. CC XLV años», vv. 3731-3732.

Solamente se conserva en una copia realizada en el siglo XIV (como se deduce de la letra del manuscrito) a partir de otra que data de 1207 y fue llevada a cabo por un copista llamado Per Abbat, que transcribe un texto compuesto probablemente pocos años antes de esta fecha.

La fecha de la copia efectuada por Per Abbat en 1207 se deduce de la que refleja el éxplicit del manuscrito: «MCC XLV» (de la era hispánica, esto es, para la datación actual, hay que restarle 38 años).

Quien escrivió este libro de Dios paraíso, amen
Per Abbat le escrivió en el mes de mayo en era de mil e. CC XLV años.[37]

Este colofón refleja los usos de los amanuenses medievales, que cuando finalizaban su labor de transcribir el texto (que era lo que significaba «escribir»), añadían su nombre y la fecha en que terminaban su trabajo.

El autor y la fecha de composición

En virtud del análisis de numerosos aspectos del texto conservado, los críticos literarios lo atribuyen a un autor culto, con conocimientos precisos del derecho vigente a finales del siglo XII y principios del XIII, y que podría estar relacionado (por su conocimiento de la microtoponimia) con la zona aledaña a Burgos, Medinaceli (actual Soria), la zona fronteriza de Castilla con Aragón, la Alcarria o el valle del Jiloca.[29]​ Los filólogos, sin embargo, como Diego Catalán, basado en la interpretación de la estructura social, o Francisco Marcos Marín, a partir de datos lingüísticos que apoyan la existencia de una versión previa, lingüísticamente más arcaica, con vestigios de la -d < -t de la tercera persona, por ejemplo, defienden la necesidad de una versión anterior, no conservada, escrita a mediados del siglo XII.

  • La lengua utilizada es la de un autor culto, un letrado que debió trabajar para alguna cancillería o al menos como notario de algún noble o monasterio, puesto que conoce el lenguaje jurídico y administrativo con precisión técnica, y que domina varios registros, entre ellos, claro está, el estilo propio de los cantares de gesta medievales, que necesitaban ciertos estilemas exclusivos, como el epíteto épico o el lenguaje formular.
  • La geografía aporta otro dato: el hecho de que Medinaceli aparezca como plaza definitivamente castellana, y no como ciudad fronteriza en litigio entre varios reinos fronterizos, solo puede remitir a la segunda mitad del siglo XII. Por ejemplo, en 1140 era aragonesa.
  • La sociedad reflejada en el Cantar testimonia la vigencia del «espíritu de frontera», que solo se dio en la extremadura aragonesa y castellana a fines del siglo XII, pues las necesidades guerreras en las fronteras permitió a los infanzones las condiciones de rápido ascenso social y relativa independencia que tenían los hidalgos de frontera que vemos en el Cantar y que se dieron históricamente a partir de la conquista de Teruel. Así también es histórico el estatus de «moros en paz» del Cid, es decir, los primeros mudéjares, necesarios en territorios con poca población cristiana, como la extremadura soriana y turolense.
  • El derecho muestra que la descripción técnica detallada de las cortes o vistas remiten al «riepto» o juicio con combate singular, institución influida por el derecho romano, y solo introducida en España a fines del siglo XII. Asimismo, la presencia de la legislación de la extremadura aragonesa y castellana (los fueros de Teruel y Cuenca datan de fines del XII y principios del XIII respectivamente) nos llevan como muy pronto a 1170.
  • La sigilografía nos dice que el sello real (la «carta... fuertemientre sellada» de los vv. 42–43) solo está documentado bajo el reinado de Alfonso VIII de Castilla a partir de 1175.
  • Desde el punto de vista de la heráldica, que llega a la península ibérica hacia 1150, aparece en el Cantar el uso simbólico (sobreseñal) con el ornato en la sobreveste de los caballeros, una túnica que se ponía la vestimenta. Esta utilización emblemática tiene su testimonio más temprano en un sello de Alfonso II de Aragón de 1186.[29]
  • Desde la sociología y la lexicografía diacrónica, el testimonio más antiguo del término «fijodalgo» (hidalgo) remite a 1177, y el de «ricohombre» a 1194.[29]
  • En la Edad Media «escribir» significaba solo «ser el copista», para lo que hoy conocemos como autor habría de decir «compuso» o «fizo». Esto invalida la teoría de Colin Smith de que el autor fue Per Abbat, aunque, como es lógico, supone que la fecha de composición no pudo ser posterior a 1207, sin embargo es muy poco posterior a la redacción original.
 
Estatua del Cid, en Burgos.

Pidal daba como fecha del éxplicit 1307, aduciendo que habría una tercera 'C' borrada en el manuscrito, siguiendo la conjetura del primer editor del Cantar Tomás Antonio Sánchez (1779).[38]​ Pero según queda demostrado en investigaciones recientes, en especial el CD anexo a la edición de Alberto Montaner, nadie ha podido observar el más mínimo rastro de tinta de una «C» borrada. Montaner utiliza todos los medios técnicos a su alcance, incluida la visión infrarroja. Lo más probable es que el copista dudara y dejara un espacio algo mayor por si acaso (como hace en otros lugares del poema) o que intentara evitar unas imperfecciones del pergamino. También pudo ser que hiciera dos incisiones pequeñísimas con el cuchillito de raspar (cultellum) que servía para las correcciones, pues estas sí se han observado al microscopio, y son incisiones rectas (no una raspadura de borrado como defendía Menéndez Pidal, que dejaría la textura rugosa) que pudieron inducir al copista a evitar ese espacio para que no se corriera sobre la hendidura la tinta. El mismo Pidal llegará a admitir que no habría esa tercera «C» borrada, porque, en todo caso, el defecto de textura del manuscrito o «la arruga» según él sería anterior a la escritura. Para él, Per Abbat sería un copista de un texto del 1140, pero el argumento de la difusión popular de la genealogía cidiana actúa también en su contra, pues el Cid no emparentó con todas las dinastías españolas hasta el año 1201; también se apoyaba en que un poema latino menciona al Cid, el Poema de Almería, pero este es de datación insegura (pudiera ser de finales del XII) y, sobre todo, no alude al Cantar, sino al propio Cid, que ya era conocido por sus hazañas. En cuanto a los arcaísmos, queda claro, como dice Rusell y otros autores, que lo que pasa es que hay una kunstsprache en la poesía heroica, como demuestra el hecho de que en las Mocedades de Rodrigo, del siglo XIV, se usen los mismos arcaísmos, con similares epítetos épicos y lenguaje formular. En cuanto al autor, Pidal primero habla de un poeta de Medinaceli con conocimiento de San Esteban de Gormaz; luego habla de dos poetas: primera versión corta y verista por un poeta de San Esteban, luego refundición de uno de Medinaceli. Pero Ubieto demostró que la geografía local del área de San Esteban de Gormaz era desconocida para el autor, debido a grandes imprecisiones y lagunas, por ejemplo, el no situar correctamente las márgenes del Duero, y, sin embargo, hay un conocimiento exhaustivo de los topónimos del valle del Jalón (Cella, Montalbán, Huesa del Común), la zona de la provincia de Teruel. Además localiza varias palabras exclusivas del aragonés, que no podía conocer un autor castellano. Por otro lado, el Cantar refleja la situación de los mudéjares (con personajes como Abengalbón, Fariz, Galve, incluso de gran lealtad al Cid), que fueron necesarios para repoblar la extremadura aragonesa, y por tanto, estaban muy presentes en la sociedad del sur de Aragón, cosa que no ocurría en Burgos. Por tanto, según Ubieto, el autor provendría de alguno de esos lugares. Hay que recordar que Medinaceli fue en ese tiempo un lugar en disputa que estuvo en ocasiones en manos aragonesas. Rafael Lapesa también defendió una datación antigua en Estudios de historia lingüística española, donde intentaba mostrar que la composición del cantar dataría de entre 1140 y 1147, pero sus argumentos a este respecto son muy endebles.

Colin Smith, como se dijo, consideró a Per Abbat el autor de la obra. También piensa que el texto de la Biblioteca Nacional sería copia del de Per Abbat. Para este autor 1207 sería la fecha real de composición, y relacionó Per Abbat con un notario de la época del mismo nombre, al que supuso un gran conocedor de la poesía épica francesa, y que sería quien compuso el Cantar inaugurando la épica española, sirviéndose de sus lecturas y de las chansons de geste, y mostrando su formación jurídica. Según Smith, tanto el sistema formulario del Cantar como su métrica son préstamos de la épica francesa. Sin embargo, aunque no cabe duda de que los ciclos épicos franceses influyen en la literatura española —como demuestra el que aparezcan en esta personajes como Roldán, Oliveros, Durandarte o Berta la de los grandes pies— las enormes diferencias en cuanto a elementos maravillosos, exageración de las hazañas del héroe y menor realismo, hacen que el Cantar pudiera ser redactado por cualquier escritor culto de la época, sin necesidad de tener un modelo francés cercano. De todas maneras, su profunda erudición puso en la pista de la datación actual de fines del XII o principios del XIII a los más acreditados investigadores sobre temas de fecha y autoría. Además, el propio Colin Smith modificó su tesis inicial en sus escritos posteriores reconociendo que Per Abbat pudo ser solo el copista y que el Cantar no fue el punto de partida de la épica medieval española; la fecha de composición la situaría también en los años anteriores a 1207; mantendría, no obstante, la autoría culta y letrada para el poema. Todas estas cuestiones han sido debatidas por extenso por Alan Deyermond, Antonio Ubieto Arteta, María Eugenia Lacarra, Colin Smith, Jules Horrent y Alberto Montaner Frutos, quien se ocupó de sintetizar todas las propuestas en su edición del Cantar.

Así pues, toda una serie de circunstancias históricas y sociales llevan a los investigadores actualmente a la conclusión de que hay un único autor, que compuso el Cantar de mio Cid entre fines del siglo XII y principios del siglo XIII, (de 1195 a 1207) que podría conocer la zona aledaña a Burgos, la Alcarria y la del valle del Jalón, culto, y con profundos conocimientos jurídicos, posiblemente notario o letrado.

Los personajes

 
Monumento al Cantar en Vivar del Cid

Los personajes principales de la obra son todos reales, como Rodrigo Díaz de Vivar, Alfonso VI, Diego y Fernando González (infantes de Carrión), García Ordóñez, Yúsuf ibn Tašufín o Minaya Álvar Fáñez (conquistador de Toledo e históricamente un héroe casi tan grande como el mismo Cid), así como muchos secundarios (Jimena Díaz, prima de Alfonso VI), el Conde don Remont (Berenguer Ramón II), el "moro de paz" Abengalbón, el obispo don Jerome (Jerónimo de Perigord), Muño Gustioz, Diego Téllez, Martín Muñoz, Álvar Salvadórez, Galín García, Asur González, Gonzalo Ansúrez, Álvar Díaz...); de otros no se sabe si son reales o ficticios (Pero Bermúdez, Martín Antolínez, Félez Muñoz, Raquel -que sería en realidad Raguel o Roguel- e Vidas...), otros son ficticios (los moros Tamín, Fáriz, Galve) y unos pocos aparecen con el nombre equivocado (las hijas del Cid, Elvira y Sol, son en realidad Cristina y María; Sancho, abad de Cardeña, se llamaba en realidad Sisebuto; Búcar, rey de Marruecos, es en realidad el general almorávide Sir ben Abu-Béker).[39]

El héroe, Rodrigo Díaz, el Cid, está más caracterizado por sus actitudes y personalidad que por su físico, del cual solo se destaca su gran barba ("¡Oh Dios, cómo es bien barbado!" v. 789; "el de la crecida barba", v. 1226; "el Cid de la barba grande", v. 2410, etc.) que se ata con un cordón y promete no cortarse hasta que vuelva a la Corte en señal de duelo, y su fortaleza. Es además un diestro guerrero, piadoso, buen padre, fiel al rey hasta la humillación: a su paso ("las yervas del campo a dientes las tomó", v. 2022), amigo incluso de paganos musulmanes, pues uno de sus mejores ("myo amigo natural", v. 1479; "amigo sin falla", v. 1528) es un mudéjar o sarraceno rico, Abengalbón, quien descubre el complot de los Infantes para matarlo y robarlo por medio de un "moro ladinado" o disfrazado de cristiano que escucha su conjura; sin embargo, los perdona en deferencia al Cid, mostrándoles así en qué radica la verdadera nobleza (episodio que inaugura una larga tradición de maurofilia en la literatura castellana).

Pero lo que realmente define al Cid, como determinó Ramón Menéndez Pidal, es la mesura, un rasgo propio del modo de ser castellano que apenas puede traducirse por "serenidad", "equilibrio" o "contención": el Cid nunca pierde la fe en sí mismo aun en las circunstancias más duras y se prevalece de un fundamental optimismo, rechazando incluso malos agüeros en una época en que la superstición era lo normal y mucho más común que hoy. Su venganza es más jurídica que violenta: exige Cortes al Rey, quien las convoca en Burgos, y reclama la devolución de la dote que les dio a los infantes a cambio del casamiento de sus hijas; asimismo, para no mancharse con la vileza de los Infantes, y pues que los verdaderos responsables de su deshonra son los capitanes de sus mesnadas, quienes le han ocultado la cobardía de los mismos, deja en sus manos la resolución del conflicto de honor mediante el riepto o duelo para lavar su propia honra en señal de respeto a la del Cid. El Cid no es un personaje invulnerable a los sentimientos, ni tampoco un engreído, como Roldán: se emociona y reza cuando es oportuno y, al soltarse un león, no lo mata para exhibir su fuerza como haría cualquier bárbaro caballero, sino que respeta la nobleza del león y lo devuelve a su lugar, la jaula, porque esto es lo correcto y lo que también él debe hacer: estar en su sitio, demostrando su mesura de gran caballero. El episodio, uno de los ficticios creados en el cantar (junto con otros como el del robledo de Corpes o las arcas de los judíos, este último proveniente de un apólogo incluido ya en la Disciplina clericalis de Pedro Alfonso), es parodiado en el Don Quijote de la Mancha, II, 17 de Miguel de Cervantes cuando el personaje principal hace abrir la jaula de un león y este le da la espalda sin hacerle caso. Por demás, el Cid es también un hombre honrado que posee mala conciencia: se siente incómodo cuando Antolínez engaña a los judíos Raquel e Vidas y se intenta calmar pensando que se ha visto forzado a ello; cuando en el futuro Álvar Fáñez se los vuelva a encontrar, la respuesta no será precisamente la devolución de los fondos: Álvar Fáñez les da largas, simplemente, algo que el Cid, el héroe propiamente dicho, sería incapaz de hacer.

Pese a todo, la caracterización de Álvar Fáñez es la de un digno lugarteniente que participa de todas las virtudes del Cid (aunque no precisamente la de pagar las deudas, como ya se ha visto), pero hay una que sobresale en él: es un gran diplomático, por lo cual el Cid lo escoge siempre para enviar sus embajadas ante el rey Alfonso VI con los regalos que son parte proporcional del botín. Martín Antolínez, "el burgalés complido", esto es, "perfecto", destaca como un personaje leal y generoso (provee de víveres a Rodrigo, empobrecido por el rey), pero también es el astuto que idea la trapacería de los cofres con que estafa a los judíos Raquel e Vidas, un episodio del cual algunos críticos han aducido rasgos de antisemitismo. Es igualmente un gran guerrero que se enfrenta a los Infantes en los duelos finales.

Pero Bermúdez, sobrino del mismo Cid y primo de sus hijas, es tartamudo y se le caracteriza como un hombre fogoso, impaciente y lleno de entusiasmo y empuje, hasta el punto de que, sorteado entre los capitanes el honor de cruzar el acero en primer lugar en la batalla, olvida que a él no le ha tocado esta distinción y es el primero en hacerlo. Los demás capitanes de las mesnadas del Cid bromean por su tartamudez llamándole "Pero Mudo", pero pierde, con un gran golpe de efecto, este freno lingual cuando debe retar a uno de los Infantes en un potente discurso en el tercer cantar, empezando su alocución con el primer refrán que se ha transmitido en la literatura española: "lengua sin manos, cuemo osas fablar".

La atención hasta los más pequeños detalles en la caracterización se percibe incluso en el cuidado que se da a personajes menores o episódicos como Félez Muñoz, el paje pariente lejano del Cid que no duda en estropear el pobre sombrero que se ha regalado con la miserable parte que le ha correspondido por el botín valenciano llenándolo de agua para socorrer a sus primas, vejadas y abandonadas en el Robledal de Corpes para que se las coman los lobos por los infames Infantes de Carrión. Este acto lo define como "noble"... aunque también subraya esta actitud la generosa sangre del Cid que corre por sus venas. Doña Jimena es bosquejada como una madre piadosa... y como una mujer orgullosa, que ha tenido que soportar una gran vergüenza en su obligada reclusión en el monasterio de San Pedro de Cardeña: "Sacado me habéis, oh Cid, de muchas vergüenzas malas: / aquí me tenéis, señor: vuestras hijas me acompañan, / para Dios y para vos son buenas y bien criadas".

Por otra parte, los Infantes de Carrión están descritos con un realismo y una penetración tales en los motivos de la vileza que se llega al escalofrío. No se para en barras el texto al referir que, cuando están azotando a sus esposas, competían por ver quién daba los mejores golpes, detalle de sadismo que refleja verdaderamente a un poeta creador que ha penetrado hondamente dentro de la misma psicopatía de la maldad, despojándola de toda posible justificación. Los "malos" del poema, a diferencia de los de la epopeya francesa, el Ganelón de la Chanson de Roland, por ejemplo, carecen absolutamente de nobleza y de grandeza, y aun incluso de humanidad. Pero otro de los personajes negativos, el catalán Conde don Remont, se muestra muy diferente: aparece como un fatuo y engreído cortesano que se avergüenza de haber sido vencido por esos "malcalçados" de los castellanos, negándose a comer hasta que, apiadado más por los pitorreos que ejercen sobre él sus mesnaderos que por el hambre que pueda sufrir el personaje, el Cid logra con su condescendencia que transija en alimentarse.

Ediciones

  • Tomás Antonio Sánchez, "Poema del Cid", en Colección de poesías castellanas anteriores al siglo XV, vol. I. Madrid, 1779, pp. 220-404.
  • Jean Joseph Stanislas Albert Damas Hinard, Poëme du Cid, texte espagnol accompagné d'une traduction française, des notes, d'un vocabulaire et d'une introduction, París, 1858.
  • Florencio Janer, "Cantares del Cid Campeador, conocidos con el nombre de Poema del Cid", en Biblioteca de Autores Españoles... Poetas castellanos anteriores al siglo XV... Madrid: Manuel Rivadeneyra, 1864. Coteja críticamente el texto del manuscrito, cedido por Pedro José Pidal, con el de Tomás Antonio Sánchez y el de Damas Hinard, y añade las suyas a las notas de ambos.
  • Andrés Bello, "Poema del Cid", en Obras completas de Don Andrés Bello, vol. II. Santiago de Chile: Imprenta de Pedro G. Ramírez, 1881, pp. 85-303.
  • Ramón Menéndez Pidal, Cantar de Mío Cid, vol. III, Madrid, 1911; 2.ª ed. en Obras completas de Ramón Menéndez Pidal, vol. V, Madrid: Espasa-Calpe, 1946; 3.ª ed. Madrid, 1956.
  • Ramón Menéndez Pidal, Poema de Mío Cid, Madrid: La Lectura, 1911; Madrid: Clásicos Castellanos, núm. 24, 1913; 13.ª ed. Madrid: Espasa-Calpe, 1971.
  • Ramón Menéndez Pidal, Poema de Mío Cid, Facsímil de la edición paleográfica, Madrid, 1961.
  • Ian Michael, Poema de mio Cid, Madrid: Clásicos Castalia núm. 75, 1976; 2.ª ed. 1978.
  • Christopher Colin Smith, The Poem of the Cid, Oxford: Clarendon Press, 1972; versión castellana: Poema del Cid, Madrid: Cátedra, 1976, muy reimpresa.
  • Miguel Garci-Gómez, Poema de mio Cid, Madrid: CUPSA, 1977.
  • María Eugenia Lacarra, Poema de mio Cid, Madrid: Taurus, 1982. Usa el texto de Colin Smith y refunde sus notas, las de Menéndez Pidal y las de Ian Michael.
  • Jules Horrent, Cantar de Mio Cid / Chanson de Mon Cid, Gante: Editions Scientifiques, 1982, 2 vols.
  • José Jesús de Bustos Tovar, Poema de mio Cid, Madrid: Alianza Editorial, 1983.
  • Pedro Manuel Cátedra, Poema de mio Cid, Barcelona; Planeta, 1985.
  • Cantar de mío Cid. Ed., introd. y notas de Alberto Montaner Frutos. Estudio preliminar de Francisco Rico. Barcelona: Crítica, 1993.
  • Poema de mio Cid. Ed. introd. y notas de Julio Rodríguez Puértolas. Madrid: Akal, 1996.
  • Poema de mio Cid. Ed., introd. y notas de Eukene Lacarra Lanz. Barcelona: Debolsillo, 2002. Cid
  • Cantar de mio Cid. Ed. de Alberto Montaner Frutos. Barcelona: Biblioteca Clásica de Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2007.
  • Poema de mio Cid. Ed., introd., notas y actividades de Eukene Lacarra Lanz. Barcelona: Penguin Clásicos, 2015.

Adaptaciones modernas

El erudito mexicano Alfonso Reyes Ochoa hizo una versión en prosa moderna en 1919; el filólogo y poeta de la Generación del 27 Pedro Salinas adaptó el Cantar al castellano moderno en verso en 1926. Otras versiones rítmicas posteriores en verso está firmadas por Luis Guarner (1940), el medievalista Francisco López Estrada (1954), fray Justo Pérez de Urbel (1955), Matías Martínez Burgos (1955), Camilo José Cela (1959) y Alberto Manent (1968). En prosa, fuera de la ya citada de Alfonso Reyes, existen las versiones de Ricardo Baeza (1941), de Ángeles Villarta (1948), de Fernando Gutiérrez (1958), del mexicano Carlos Horacio Magis (1962) y de Enrique Rull (1982).[40]

Adaptaciones televisión cine

  • El Cid (película)
  • El poema del Mio Cid (TV)
  • Ruy, el pequeño Cid (Serie de TV)
  • El Cid cabreador
  • El Cid, la leyenda
  • El Cid (Serie de TV)

Véase también

Notas

  1. Según Alberto Montaner Frutos (ed. lit.) Cantar de mio Cid, Galaxia Gutenberg; Real Academia Española, 2011, pág. 289 (Biblioteca Clásica de la Real Academia Española, 1). ISBN 978-84-8109-908-9
    [...] un cúmulo de aspectos consustanciales al Cantar en todos sus niveles [...] conducen a fecharlo sin apenas dudas en las cercanías de 1200.
  2. En el volumen dedicado a la literatura medieval (publicado en 2012) de la Historia de la literatura española dirigida por José Carlos Mainer, se refiere acerca de la datación del Cantar de mio Cid que en la actualidad «la gran mayoría de estudiosos se inclinan por establecer la creación del poema, en la forma hoy conocida, en los últimos años del siglo XII o inicios del siguiente.», véase Juan Manuel Cacho Blecua y María Jesús Lacarra Ducay, Historia de la literatura española, I. Entre oralidad y escritura: la Edad Media, José Carlos Mainer (dir.), [s. l.], Crítica, 2012, pág. 333. ISBN 978-84-9892-367-4
  3. (PDF). BIblioteca Nacional de España. España. 2019. p. 1. Archivado desde el original el 28 de septiembre de 2019. Consultado el 28 de septiembre de 2019. 
  4. Komé Koloto de Dikanda Madeleine, «La ira regia en el Poema de mio Cid», en Analecta Malacitana núm. 16 (diciembre,2004)
  5. Calvo, Mariano (1992). «Toledo en la Literatura Medieval. El Cantar del Mío Cid (los tres escenarios del Cid)», en Rutas literarias de Toledo. Cuarto Centenario, pp. 42-43.ISBN 978-84-940811-2-5.  En el Cantar del Mío Cid, Rodrígo Díaz viaja en dos ocasiones a Toledo, donde, según la Crónica del Rey D. Pedro, El Campeador se construyó “una posada […] la qual es hoy día llamada San Juan de los Caballeros”. La primera visita es para reconciliarse con el rey Alfonso VI a quien invita a ser su huésped, si bien acaba pernoctando en los palacios reales del Alficén por deseo expreso del rey. En la segunda ocasión, el Cid acude a demandarle justicia ante unas Cortes ficticias convocadas para lavar su honor mancillado por los Condes de Carrión. Precaviéndose de una posible traición, el Cid decide pernoctar en el Monasterio de San Servando y no en el palacio real. Una vez repuesto su honor, y antes de abandonar Toledo, don Alfonso pide al Campeador que haga correr a su caballo Babieca en Zocódover, quien acaba regalando su bien más preciado al rey.
  6. Alfonso Boix Jovaní, «Aspectos maravillosos en el Cantar de Mio Cid», Boletín de Literatura Oral (BLO), 2 (2012), págs. 9-23. Universidad de Jaén. . ISSN 2173-0695
  7. Montaner Frutos (2000), págs. 14-19 y 193, nota al v. 1464 y su n. complementaria en págs. 549-551.
  8. Cfr. ed. lit. de 2011 de Alberto Montaner Frutos y su ed. modernizada en línea.
  9. Chasca, Edmundo de (1955). Estructura y Forma en "El Poema de Mio Cid". México: State University of Iowa Press y Editorial Patria, S.A. México D.F. Consultado el 10 de junio de 2021. 
  10. Montaner Frutos (2011:385-386).
  11. William E. Leonard, «The recovery of the metre of the Cid», PMLA, XLVI (1931), págs. 289-306.
  12. Griswold Morley, «Recents theories about the meter of the Cid», PMLA, XLVIII (1933), págs. 965-980.
  13. Tomás Navarro Tomás, Métrica española: Reseña histórica y descriptiva, Syracuse (N. Y.), Syracuse University Press, 1956.
  14. . Maldonado de Guevara, «Knittelvers "verso nudoso"», Revista de Filología Española, XLVIII (1965), págs. 39-59.
  15. Francisco López Estrada, Panorama crítico sobre el Poema del Cid, Castalia, Madrid, 1982.
  16. René Pellen, «Le vers du Cid: prosodie et critique textuelle», Études Cidiennes, 1994, págs. 61-108.
  17. S. F. Goncharenko, Stilisticheskiï analiz Ispanskogo stijotvornogo teksta: Osnovy teoriï Ispanskoï poeticheskoï rechi, Visshaïa Shlola, Moscú, 1988.
  18. Francisco A. Marcos Marín, Cantar de Mio Cid, Biblioteca Nueva, Madrid, 1997.
  19. Martin J. Duffell, «Don Rodrigo and Sir Gawain: Family likeness or convergent development», MCS bis, 2002, págs. 129-149.
  20. Montaner Frutos (2011:382-384).
  21. Germán Orduna, «Función expresiva de la tirada y de la estructura fónico-rítmica del verso en la creación del Poema de Mio Cid», Incipit, VII (1987), págs. 7-34.
  22. García Calvo (2006: 1619-1629) interpreta que el esquema regular incluye varias alternativas: si bien hay dos ictus principales por hemistiquio, entre ambos puede haber tres sílabas, lo que obliga a realizar un ictus secundario en la intermedia; y antes del primer ictus de cada hemistiquio pueden aparecer también hasta tres sílabas, con su correspondiente ictus secundario cuando procede. Montaner Frutos (2011:388) considera que en los hemistiquios de menos de ocho sílabas, como el que abre el poema (De los sos ojos) hay un único ictus.
  23. Véase Montaner Frutos (2011:380 y ss.)
  24. Smith, Colin (1976). «Introducción». Poema de Mio Cid. Madrid: Cátedra. 
  25. Montaner Frutos (2011:299-300).
  26. Así, según relata A. Montaner Frutos (1998:86) acerca del episodio de la batalla de Tévar, «el relato del poema presenta tantos puntos de contacto con la Historia Roderici que apenas cabe duda de que su autor [el del Cantar] conoció al menos esa sección de la biografía latina del Campeador.»
  27. Montaner Frutos (2011:301).
  28. Montaner Frutos (2011:300).
  29. Alberto Montaner Frutos, «Aspectos literarios», en El Cantar de mío Cid. en www.caminodelcid.org, página web del Consorcio Camino del Cid, Burgos, 2002. Consulta: 16-5-2009.
  30. Montaner Frutos (2011:362-365).
  31. Chasca, Edmundo de (1955). Estructura y Forma en "El Poema de Mio Cid". México: State University of Iowa Press y Editorial Patria, S.A. México D.F. p. 76. Consultado el 10 de junio de 2021. 
  32. Inés Fernández-Ordóñez (2008). "El Mio Cid a través de las crónicas medievales. Ochocientos años del Mio Cid: una visión interdisciplinar, 153-76:
  33. I. Fernández Ordóñez, op. cit.
  34. «Exposición virtual. Biblioteca Nacional de España. Adquisición: donaciones y compras». Biblioteca Nacional de España. Consultado el 11 de abril de 2012. 
  35. Montaner Frutos (2011:495)
  36. Montaner Frutos (2011:496-542).
  37. Cantar de mio Cid, ed. cit. de Alberto Montaner Frutos, vv. 3731-3732. Véase también transcripción paleográfica en el prólogo a su ed. de 2007, pág. cclxiii.
  38. Tomás Antonio Sánchez (1779:221-222), que realizó la primera edición del Cantar a partir del manuscrito único conservado, ya sugirió que podía haber sido raspada una C en la fecha del éxplicit:
    En la fecha se nota una raspadura después de las dos CC. y el vacío que ha quedado es el que ocuparía otra C solamente. Acaso el copiante puso una C de más, y luego la raspó. Acaso también puso una e conjunción, pues se ve que parte de la fecha se expresa con letras; y luego vio que no era necesaria y la borró. Y acaso finalmente algún curioso raspó la una C por dar al códice mayor antigüedad y estimación.
    Tomás Antonio Sánchez (1779:221-222).
  39. Colin Smith, "Apéndice I", en su ed. del Poema de mio Cid, Madrid: Cátedra, 1980, pp. 335-352.
  40. Luis Guarner, «Prólogo» a su edición anotada del Cantar de mío Cid, Edaf, 2007; pág. 33 y José Simón Díaz, Bibliografía de la literatura hispánica, II, 329 y ss.

Bibliografía

Fuente principal

Enlaces externos

  •   Wikisource contiene el texto completo de Cantar de mio Cid.
  • Códice único digitalizado en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Portal del Cantar de mio Cid de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Revista de Filología Española: el Cantar de Mío Cid
  • Edición digital de la Universidad de Texas. Versiones paleográfica, normativa y lectura con pronunciación medieval.
  • Francisco López Estrada, Panorama crítico sobre el Poema del Cid, Madrid, Castalia, 1982. Literatura y sociedad, 30. ISBN 978-84-7039-400-3
  • Alberto Montaner Frutos, El Cantar de mío Cid. Códice. Argumento. Estudio de la obra. Bibliografía. Edición modernizada del Cantar.
  • Guillermo Fernández Rodríguez-Escalona y Clara del Brío Carretero, «Sobre la métrica del Cantar de Mio Cid. Música y épica: La cantilación de las gestas», Lemir: Revista de Literatura Española Medieval y del Renacimiento, n.º 8, 2004. ISSN 1579-735X. Versión en pdf.
  • en el Centro Nacional de Investigación y Comunicación Educativa del Ministerio de Educación y Ciencia de España. En <>
  • Poema del Cid, ejemplar único digitalizado en la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España
  •   Datos: Q320713
  •   Multimedia: Lay of the Cid
  •   Textos: Cantar de mio Cid

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El Cantar de mio Cid es un cantar de gesta anonimo que relata hazanas heroicas inspiradas libremente en los ultimos anos de la vida del caballero castellano Rodrigo Diaz de Vivar el Campeador La version conservada fue compuesta segun la mayoria de la critica actual alrededor del ano 1200 1 2 Poema de Mio Cidde anonimoPrimer folio del manuscrito del Cantar de mio Cid conservado en la Biblioteca Nacional de Espana Escucha interactiva GeneroPoesiaSubgeneroCantar de gestaTema s El Cid CampeadorIdiomaEspanolPaisReino de CastillaFecha de publicacionpost 1207FormatoManuscritoTexto en espanolCantar de mio Cid en Wikisource editar datos en Wikidata Se trata de la primera obra poetica extensa de la literatura espanola y el unico cantar epico de la misma conservado casi completo solo se han perdido la primera hoja del original y otras dos en el interior del codice aunque el contenido de las lagunas existentes puede ser deducido de las prosificaciones cronisticas en especial de la Cronica de veinte reyes Ademas del Cantar de Mio Cid los otros tres textos de su genero que han perdurado son las Mocedades de Rodrigo circa 1360 con 1700 versos el Cantar de Roncesvalles ca 1270 un fragmento de unos 100 versos y una corta inscripcion de un templo romanico conocida como Epitafio epico del Cid ca 1400 La relevancia del Cantar no se limita a lo literario sino que da inicio a toda una disciplina intelectual la filologia como ciencia moderna en Espana a finales del siglo XIX que se inicia con el estudio de este poema por parte de Ramon Menendez Pidal 1869 1968 y su decision de aplicar por primera vez a este texto el metodo historico critico la mas potente herramienta de la filologia de su epoca inaugurando asi los estudios filologicos espanoles 3 El poema consta de 3735 versos de extension variable anisosilabicos aunque predominan los de catorce a dieciseis silabas metricas divididos en dos hemistiquios separados por cesura La longitud de cada hemistiquio es normalmente de tres a once silabas y se considera unidad minima de la prosodia del Cantar Sus versos no se agrupan en estrofas sino en tiradas cada una es una serie sin numero fijo de versos con una sola y misma rima asonante Se desconoce su titulo original aunque probablemente se llamaria gesta o cantar terminos con los que el autor describe la obra en los versos 1085 Aqui compieca la gesta de mio Cid el de Bivar comienzo del segundo cantar y 2276 las coplas deste cantar aquis van acabando casi al fin del segundo respectivamente Indice 1 Argumento y estructura 1 1 Estructura interna 1 2 Estructura externa 1 3 Argumento 1 3 1 Primer cantar Cantar del destierro vv 1 1084 1 3 2 Segundo cantar Cantar de las bodas de las hijas de Cid vv 1085 2277 1 3 3 Tercer cantar Cantar de la afrenta de Corpes vv 2278 3730 2 Caracteristicas y temas 3 Metrica 4 Fuentes 5 Estilo 5 1 Frases formulares 5 2 El epiteto epico 5 3 La voz enunciadora 6 El manuscrito 6 1 Datacion 7 El autor y la fecha de composicion 8 Los personajes 9 Ediciones 10 Adaptaciones modernas 10 1 Adaptaciones television cine 11 Vease tambien 12 Notas 13 Bibliografia 13 1 Fuente principal 14 Enlaces externosArgumento y estructura Editar Reproduccion del Cantar expuesta en el Convento de Nuestra Senora del Espino de Vivar del Cid Burgos Estructura interna Editar El tema del Cantar de mio Cid es el complejo proceso de recuperacion de la honra perdida por el heroe cuya restauracion supondra al cabo una honra mayor a la de la situacion de partida Implicitamente se contiene una dura critica a la alta nobleza leonesa de sangre o cortesana y una alabanza a la baja nobleza que ha conseguido su estatus por meritos propios no heredados y guerrea para conseguir honra y honor El poema se inicia con el destierro del Cid primer motivo de deshonra a causa de la figura juridica de la ira regia 4 el rey me ha airado vv 90 y 114 injusta porque ha sido provocada por mentirosos intrigantes por malos mestureros de tierra sodes echado v 267 y la consiguiente confiscacion de sus heredades en Vivar el secuestro de sus bienes materiales y la privacion de la patria potestad de su familia Tras la conquista de Alcocer Castejon la derrota del conde don Remont y la final conquista del reino de taifas y ciudad de Valencia gracias al solo valor de su brazo su astucia y prudencia consigue el perdon real y con ello una nueva heredad el Senorio de Valencia que se une a su antiguo solar ya restituido Para ratificar su nuevo estatus de senor de vasallos se conciertan bodas con linajes del mayor prestigio cuales son los infantes de Carrion Pero con ello se produce la nueva caida de la honra del Cid por el ultraje que le infieren los infantes de Carrion en la persona de sus dos hijas que son vejadas fustigadas malheridas y abandonadas en el robledal de Corpes para que se las coman los lobos Este hecho supone segun el derecho medieval el repudio de facto de estas por parte de los de Carrion Por ello el Cid decide alegar la nulidad de estos matrimonios en un juicio presidido por el rey donde ademas los infantes de Carrion quedan infamados publicamente y apartados de los privilegios que antes ostentaban como miembros del sequito real Por el contrario las hijas del Cid conciertan matrimonios con reyes de Espana llegandose asi al maximo ascenso social posible del heroe Asi la estructura interna esta determinada por unas curvas de obtencion perdida restauracion perdida restauracion de la honra del heroe En un primer momento que el texto no refleja el Cid es un buen caballero vasallo de su rey honrado y con heredades en Vivar El destierro con que se inicia el poema es la perdida y la primera restauracion el perdon real y las bodas de las hijas del Cid con grandes nobles La segunda curva se iniciaria con la perdida de la honra de sus hijas y terminaria con la reparacion mediante el juicio y las bodas con reyes de Espana Pero la curva segunda supera en amplitud y alcanza mayor altura que la primera Las hijas del Cid de Ignacio Pinazo 1879 Dona Elvira y dona Sol aparecen atadas en el robledo de Corpes tras ser vejadas por sus esposos los infantes de Carrion Estructura externa Editar Los editores del texto desde la edicion de Menendez Pidal de 1913 lo han dividido en tres cantares Podria reflejar las tres sesiones en que el autor considera conveniente que el juglar recite la gesta Parece confirmarlo asi el texto al separar una parte de otra con las palabras aquis conpieca la gesta de mio Cid el de Bivar v 1085 y otra mas adelante cuando dice Las coplas deste cantar aquis van acabando v 2276 Argumento Editar Primer cantar Cantar del destierro vv 1 1084 Editar Tras ser acusado falsamente de haberse quedado con las parias que fue a recaudar a Sevilla el Cid es desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI Algunos amigos suyos deciden acompanarlo Alvar Fanez Pedro Ansurez Martin Antolinez Pedro Bermudez etc Antolinez aporta viveres y consigue un prestamo de los judios Raquel y Vidas para poder financiar el viaje empleando en su favor el rumor de que Rodrigo se ha quedado con las parias asi les deja en deposito y garantia dos cofres en realidad llenos de arena sin siquiera decirles que hay en su interior El rey ordena que nadie los albergue mientras pasan hacia la frontera por ejemplo en Burgos por nobleza el Cid se niega a aposentarse por la fuerza en una posada y acampa a las afueras Para evitarles peligros deja a su esposa e hijas bajo el amparo del abad Sancho del monasterio de San Pedro de Cardena e inicia una campana militar acompanado de sus fieles en tierras no cristianas Primero conquista Castejon y luego Alcocer y por ultimo derrota en la batalla de Tevar al conde don Remont quien lleno de soberbia por haber sido capturado por esos malcalcados se niega a comer hasta que la amabilidad del Cid le hace deponer su actitud Con cada victoria envia una parte del botin el llamado quinto real al rey a pesar de que no esta obligado por haber sido desterrado pues pretende lograr el perdon real Veanse tambien Castillo de Alcocery Castillo de Torrecid Segundo cantar Cantar de las bodas de las hijas de Cid vv 1085 2277 Editar El Cid campeador se dirige a Valencia en poder de los moros y logra conquistar la ciudad Envia a su amigo y mano derecha Alvar Fanez a la corte de Castilla con nuevos regalos para el rey pidiendole que se le permita reunirse con su familia en Valencia El rey accede a esta peticion y el Cid puede mostrar orgulloso la ciudad y su vega a su familia desde una alta torre el rey incluso lo perdona y levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y sus hombres y tanta fortuna del Cid hace que los infantes de Carrion pidan en matrimonio a dona Elvira y dona Sol las hijas del Cid el mismo rey pide al Campeador que acceda al matrimonio para terminar de congraciarse con el accede aunque no confia en ellos Las bodas se celebran solemnemente la celebracion dura 15 dias Tercer cantar Cantar de la afrenta de Corpes vv 2278 3730 Editar Los infantes de Carrion muestran su cobardia ya que en la primera tirada de este cantar ante un leon que se ha escapado de su jaula y del que huyen despavoridos las personas despues lo hacen tambien en la lucha contra los musulmanes del rey Bucar de Marruecos que quiere recuperar Valencia Los capitanes de las mesnadas del Cid ocultan el deshonor de los Infantes al Cid y se burlan de ellos Sintiendose humillados los infantes deciden vengarse Para ello emprenden un viaje hacia Carrion de los Condes con sus esposas y al llegar al robledo de Corpes las azotan y las abandonan dejandolas desfallecidas para que se las coman los lobos El Cid ha sido deshonrado y pide justicia al Rey Este convoca Cortes en Toledo 5 y alli el juicio empieza con la devolucion de la dote que el Cid dio a los infantes sus espadas Tizona y Colada y culmina con el riepto o duelo en el que los representantes de la causa del Cid los mismos capitanes que habian ocultado la deshonra de los infantes Pedro Bermudez y Martin Antolinez retan con elocuentes discursos y los vencen dejandolos medio muertos y deshonrados Se anulan sus bodas y el poema termina con el proyecto de boda entre las hijas del Cid y los principes de Navarra y Aragon y por tanto con la honra del Cid en su punto mas alto Caracteristicas y temas EditarEl Cantar de mio Cid se diferencia de la epica francesa en la ausencia de elementos sobrenaturales salvo quiza la aparicion en suenos del arcangel San Gabriel al protagonista el episodio del leon que se humilla ante el Campeador el brillo de las espadas Colada y Tizona y la extraordinaria calidad de Babieca 6 la mesura con la que se conduce su heroe y la relativa verosimilitud de sus hazanas El Cid que ofrece el Cantar constituye un modelo de prudencia y equilibrio Asi cuando de un prototipo de heroe epico se esperaria una inmediata y sangrienta venganza en esta obra el heroe se toma su tiempo para reflexionar al recibir la mala noticia del maltrato de sus hijas cuando ge lo dizen a mio Cid el Campeador una grand ora penso e comidio vv 2827 8 y busca su reparacion en un solemne proceso judicial rechaza ademas como buen estratega actuar precipitadamente en las batallas cuando las circunstancias lo desaconsejan Por otro lado el Cid mantiene buenas y amistosas relaciones con muchos musulmanes como su aliado y vasallo Abengalbon que refleja el estatus de mudejar los moros de paz del Cantar y la convivencia amistosa y tolerante con la comunidad hispanoarabe de origen andalusi habitual en los valles del Jalon y Jiloca por donde transcurre buena parte del texto 7 Ademas esta muy presente la condicion de ascenso social mediante las armas que se producia en las tierras fronterizas con los dominios musulmanes lo cual supone un argumento decisivo en favor de que no pudo componerse en 1140 pues en esa epoca no se daba ese espiritu de frontera y el consiguiente ascenso social de los caballeros infanzones de las tierras de Extremadura El propio Cid siendo solo un infanzon esto es un hidalgo de la categoria social menos elevada comparada con condes y ricos hombres rango al que pertenecen los infantes de Carrion logra sobreponerse a su humilde condicion social dentro de la nobleza alcanzando por su esfuerzo prestigio y riquezas honra y finalmente un senorio hereditario Valencia y no en tenencia como vasallo real Por tanto se puede decir que el verdadero tema es el ascenso de la honra del heroe que al final es senor de vasallos y crea su propia Casa o linaje con solar en Valencia comparable a los condes y ricos hombres Mas aun el enlace de sus hijas con principes del reino de Navarra y del reino de Aragon indica que su dignidad es casi real pues el senorio de Valencia surge como una novedad en el panorama del siglo XIII y podria equipararse a los reinos cristianos aunque eso si el Cid del poema nunca deja de reconocerse el mismo como vasallo del monarca castellano si bien latia el titulo de Emperador tanto para los dos Alfonsos implicados como para lo que fue su origen en los reyes leoneses investidos de la dignidad imperial De cualquier modo el linaje de un senor feudal como es el Cid emparenta con el de los reyes cristianos y como dice el poema Oy los reyes d Espana sos parientes son a todos alcanca ondra por el que en buen ora nacio Hoy los reyes de Espana sus parientes son a todos les alcanza honra por el que en buena hora nacio vv 3724 3725 8 de modo que no solo su casa emparenta con reyes sino que estos se ven mas honrados y gozan de mayor prestigio por ser descendientes del Cid Respecto de otros cantares de gesta en particular franceses el Cantar presenta al heroe con rasgos humanos Asi el Cid es descabalgado o falla algunos golpes sin que por ello pierda su talla heroica De hecho se trata de una estrategia narrativa que al hacer mas dudosa la victoria realza mas sus exitos La verosimilitud se hace patente en la importancia que el poema da a la supervivencia de una mesnada desterrada Como senala Alvar Fanez en el verso 673 si con moros no lidiamos nadie nos dara el pan Los combatientes del Cid luchan para ganarse la subsistencia por lo que el Cantar detalla por extenso las descripciones del botin y el reparto del mismo que se hace conforme a las leyes de extremadura es decir de zonas fronterizas entre cristianos y musulmanes de fines del siglo XII Karl Vossler en su Spanischer Brief publicada en la revista Eranos en 1924 que dirigio a Hugo von Hofmannsthal senala que en el Cantar encontramos un espiritu soldatico no clerical y un ambiente rudo optimista y de victoria Pero no hay en el encono espiritu de venganza ni ansias de gloria y por eso mismo nada tragico y si la afirmacion personal valiente y sensata de un hombre de honor No hay en el Cantar hulla alguna de parentesco espiritual con la Chancon de Roland La influencia francesa y todo su exterior romantico pierde sustancialidad cuando se llega a comprender su verdadera esencia Anade no puede imaginarse mayor libertad de composicion artistica dentro de una unidad mas rigurosa de intencion etica Los acontecimientos las escenas los gestos los discursos y los versos se suceden sin continuidad y de un modo casi cinematografico con fuerte entonacion pero con desigual numero de silabas Un gran empuje y una sorprendente audacia de improvisacion han hecho del poema una obra que nos produce una impresion de monumentalidad y anecdota de algo primitivo o casual Debio de reinar una gran unidad y armonia entre los espiritus de la epoca para dar una coherencia firme natural y facil a formas tan fragiles e ingenuas El poeta se deleita en la figura del heroe en sus hazanas y luchas y tambien en el aumento de su honra 9 pagina requerida Metrica EditarCada verso esta dividido en dos hemistiquios por una cesura Esta forma tambien tipica de la epica francesa refleja un recurso util a la recitacion o canto del poema Sin embargo mientras en los poemas franceses cada verso tiene una metrica regular de diez silabas divididas en dos hemistiquios por una fuerte cesura en el Cantar de mio Cid tanto el numero de silabas en cada verso como el de silabas en cada hemistiquio varia considerablemente A este rasgo se le denomina anisosilabismo Aun cuando salvo excepciones que se suelen atribuir a anomalias en la transmision textual se encuentran versos de entre nueve y veinte silabas y hemistiquios de entre tres y once la mayoria de los versos oscila entre 14 y 16 silabas 10 Se han propuesto diversas interpretaciones de la metrica del poema Una de las mas comunes defiende que el elemento mas importante de la prosodia de la epica medieval espanola son los apoyos acentuales y no el computo silabico generalmente postulando dos ictus tonicos por cada hemistiquio Tal es la opinion de autores como Leonard 1931 11 Morley 1933 12 Navarro Tomas 1956 13 Maldonado 1965 14 Lopez Estrada 1982 15 Pellen 1994 16 Goncharenko 1988 17 Marcos Marin 1997 18 Duffell 2002 19 y Segovia 2005 que a juicio tambien de Montaner Frutos es la opcion mas razonable si bien este autor apunta que la mayoria de estas propuestas son excesivamente rigidas puesto que el modelo ritmico del Cantar no responde a un patron fijo sino variable en funcion del servicio a una cadencia de modo que dependiendo de la longitud de los versos pueda aumentar o disminuir el numero de acentos por hemistiquio en funcion del numero de intervalos atonos que aparezcan en cada verso 20 Orduna en 1987 postula la presencia de inflexiones de intensidad secundarias 21 y en esta linea se situan otras teorias que combinan varios parametros 22 En todo caso la importancia de los acentos no supone que haya que prescindir completamente de la cantidad de silabas en relacion con el estudio de la metrica de este poema 23 En principio todos los versos riman en asonante pero las asonancias no son tampoco totalmente regulares ni muy variadas se usan once tipos de asonancia Lo fundamental en todo caso es la asonancia de la ultima silaba tonica y se debe tener en cuenta que a partir de esta ultima silaba tonica no se considera a efectos de rima la vocal e fenomeno que esta en relacion con la e paragogica o anadida a las palabras terminadas en consonante de la poesia epica Los versos se agrupan en tiradas de extension variable En la edicion de Menendez Pidal la longitud varia entre 3 y 190 versos 24 cada una de las cuales tiene la misma rima y suele constituir una unidad de contenido aunque el cambio de asonante no puede reducirse a reglas El cambio de rima puede obedecer a una transicion a otro lugar al desarrollo mas en detalle de algun episodio o a una variacion en el estilo del discurso la identificacion del interlocutor en un dialogo el cambio de la voz emisora del narrador a un personaje por ejemplo o la introduccion de digresiones Fuentes Editar La Historia Roderici una biografia en latin de hacia 1190 fue una de las fuentes de informacion que seguramente proporciono datos historicos al autor del Cantar de mio Cid especialmente para los episodios que transcurren desde la batalla de Tevar hasta la lucha con Yucef que refleja hechos que se produjeron realmente en la batalla de Cuarte El Cantar de mio Cid reaprovecha una buena cantidad de noticias historicas a menudo transformadas por las necesidades literarias de adecuar la historia al genero de los cantares de gesta y a lo que se esperaba de un heroe epico e inventa otra serie de pasajes el mas destacado el de la afrenta de los infantes de Carrion que es toda ficticia pues ni siquiera se ha podido comprobar la existencia de estos condes Dejando al margen la posibilidad no demostrada de que pudiera haber cantares epicos sobre el Cid anteriores al que se ha conservado y rechazada la existencia de unos presuntos cantos noticieros de los que no existe ningun testimonio 25 la principal fuente del Cantar seria la historia oral y parcialmente a pasajes que en ultima instancia remiten a la Historia Roderici 26 aunque queda la objecion de que el cantar de gesta omite completamente el servicio de Rodrigo Diaz a los reyes taifas de Zaragoza que en la biografia latina esta relatado con considerable extension pero esto mismo sucede con el himno panegirico Carmen Campidoctoris que tambien silencia este periodo en la seleccion que hace de los episodios narrados en la Historia Roderici 27 Para otros datos como los nombres de los personajes historicos pudo haber utilizado tambien la documentacion legal de la epoca en su condicion de letrado si bien por reminiscencias de documentos manejados por otros motivos y no acudiendo expresamente a archivos de diplomas sobre Rodrigo Diaz para documentar la obra que estaba escribiendo lo cual es un planteamiento anacronico ademas de que este tipo de documentacion no ofrece el material que seria necesario para componer un poema epico 28 Fue este procedimiento de composicion en el que se fundamentaron las tesis de Colin Smith que defendio que el autor era Per Abbat identificandolo con un clerigo y jurista burgales 29 Asi pues aunque secundariamente el autor del Cantar pudo recibir informacion procedente de documentos juridicos y de la Historia Roderici la informacion historica del Cantar de mio Cid proviene fundamentalmente de la historia oral cuya vitalidad era mucho mayor en el siglo XII de lo que hoy se podria pensar todavia en 1270 los colaboradores de la Estoria de Espana de Alfonso X el Sabio manejaban informacion obtenida de noticias orales sobre la epoca del Cid 27 Si existio una tradicion de cantares de gesta hispanicos anteriores al de mio Cid algo que niegan autores como Colin Smith este heredaria su sistema metrico que seria una romanizacion del hexametro latino adaptado con acentos de intensidad en lugar de cantidad Pero la mas clara influencia se da con respecto a la epica francesa del siglo XII en especial la Chanson de Roland quiza a partir de un Cantar de Roldan hispanico de cuya existencia hay indicios de la que adopto entre otros aspectos el sistema formular Su eco se percibe tambien en otros pasajes concretos como el verso 20 Dios que buen vasallo si oviesse buen senor la aparicion del arcangel San Gabriel la estructura narrativa de los combates y el tipo de tacticas y armamentos guerreros o la figura del obispo guerrero Jeronimo paralela a la del Turpin del la chanson de geste francesa 30 Estilo EditarLos rasgos mas caracteristicos del estilo del poema epico del Cid son su sobriedad retorica su realismo y un uso consciente de una lengua arcaizante propia de los cantares de gesta y que constituyo de hecho una lengua artificial identificada con este subgenero narrativo hasta el siglo XIV como muestra el tardio Cantar de las mocedades de Rodrigo El hispanista aleman Karl Vossler senala en Algunos caracteres de la cultura espanola que el Cantar tiene una fisonomia muy original muy castellana y humana alejada del modelo frances Edmund de Chasca destaca como rasgos de su estilo la precision y el significado formal de cosas concretas empleadas como elementos de una construccion 31 El realismo y su asociada sobriedad en el empleo de la retorica es importante imprime ya un sello definitorio a toda la literatura espanola que vendra despues La Celestina la novela picaresca el Quijote Se refleja en la concordancia y descripcion cuidadosa de todos detalles incluso se lleva en marcos de plata la moneda del cantar y en caballos la contabilidad de lo que gana el Cid como botin en cada una de sus victorias se describen detalles tan prosaicos como que se cocino en las bodas de las hijas del Cid e incluso el color que da a la cara este acto fisiologico bermejo viene ca era almorzado asi como todos los gestos que hacen los personajes La lengua arcaizante y convencional propia de los cantares de gesta ha provocado dificultades en cuanto a la datacion del poema a partir solamente de sus rasgos linguisticos El lenguaje antiguo daba a este verso heroico un tinte venerable de valor intrinseco por remitirse a una edad mitica a un tiempo heroico Constituiria un registro propio del estilo sublime o grave medieval Pero ademas de los arcaismos en esta modalidad linguistica aparecen cultismos latinos laudare el ablativo absoluto las archas aduchas e incluso arabismos la particula arabe vocativa ya En el plano fonico se aprecian aliteraciones rimas internas y otros efectos eufonicos muy relacionados con la naturaleza oral recitada o semicantada que tenian estos poemas Asi se ha propuesto como ejemplo de aliteracion el verso 286 Tanen las campanas en San Pero a clamor con su recurrencia en las nasales que evocan la peculiar acustica de las campanas De rima interna pueden destacarse los siguientes versos Merced ya rey e senor por amor de caridad La rencura mayor non se me puede olvidaroidme toda la cort e pesevos de mio mal los ifantes de Carrion que m desondraron tan mal Cantar de mio Cid ed de Montaner Frutos vv 3253 3256 Pasando al ambito lexico destaca el uso de expresiones de la variedad linguistica clerical y juridica como curiador avalista rencura querella entencion alegato o manfestar confesar Destaca asimismo el empleo de dobletes de sinonimos como a rey e a senor grandes averes priso e mucho sobejanos a priessa vos guarnid e metedos en las armas o penso e comidio un caso especial es el doblete antitetico pero en realidad sinonimo venido es a moros exido es de cristianos si a vos pluguiere Minaya e non vos caya en pesar antes perdere el cuerpo e dexare el alma o passada es la noche venida es la manana Paralelo es el uso de las parejas lexicas que incluyen la referencia a un todo mediante la conjuncion de dos terminos que se complementan como es el caso de grandes e chicos que equivale a todo el mundo el oro e la plata riquezas de todo tipo de noche de dia en todo momento o a caballeros e a peones a toda la hueste En general se aprecia un recurso recurrente a las estructuras sintacticas bimembres que en ocasiones suponen un oximoron e faziendo yo a el mal e el a mi grand pro En cuanto a la sintaxis es notable el empleo de las llamadas frases fisicas que realzan la gestualidad Asi sucede en las expresiones pleonasticas llorar de los ojos o hablar de la boca Abundan tambien los paralelismos sintacticos y semanticos y es frecuente encontrar anaforas y enumeraciones salveste a Jonas cuando cayo en la marsalvest a Daniel con los leones en la mala carcel salvest dentro en Roma al senor san Sabastian salvest a Santa Susana del falso criminal vv 339 343 ed de Montaner Frutos Otro recurso notable es la gran cantidad de usos verbales perifrasticos entre los que destacan los incoativos querer infinitivo tomarse a infinitivo y compecar de infinitivo El encabalgamiento es mas raro el cantar se caracteriza por su esticomitia pero su uso es muy significativo en este tipo de genero literario Entre las figuras retoricas cabe mencionar el uso de la interrogacion y la exclamacion Son en cambio muy escasas las figuras de pensamiento Solo caben mencionar algunas metaforas sencillas con valor simbolico y una base asentada en la tradicion y la lengua oral Un simil ha sido habitualmente senalado el que se usa para comparar la separacion del Cid y su familia con la formula commo la una de la carne vv 365 y 2642 Mas extendida esta la metonimia sobre todo en su variedad de sinecdoque expresar la parte para aludir al todo En el verso 16 se dice que en la compania del Cid se contaban sessaenta pendones esto es sesenta caballeros armados con lanza que remataba en un estandarte o pendon Caso notable es la expresion fardida lanca donde la lanza es sinecdoque de caballero y el epiteto fardida ardida fogosa valiente es en realidad una metafora que personifica la virtud del que la enristra De alcances liricos son los ojos vellidos catan a todas partes donde los ojos son metonimia sinecdotica de las mujeres del Cid que acaban de subir al punto mas alto de Valencia para contemplar la riqueza del paisaje que el heroe acaba de conquistar Frases formulares Editar La tradicion epica posee un recurso expresivo caracteristico consistente en utilizar determinadas expresiones convertidas en frases hechas que eran utilizadas por los juglares como recurso que ayuda a la recitacion o la improvisacion y que se convierten en un estilema propio de la lengua de los cantares de gesta El sistema formular del Cantar de mio Cid esta fuertemente influido por el de la chanson de geste del norte de Francia y occitania del siglo XII aunque con formulas renovadas y adaptadas a su ambito espacio temporal hispanico de hacia 1200 El recurso consiste en la repeticion estereotipada de frases hechas y a menudo deslexicalizadas que ocupan habitualmente un hemistiquio y en su caso aportan la palabra de la rima por lo que en origen tendrian la funcion de solventar las lagunas de recitado improvisado del juglar Con el tiempo se convirtio en un rasgo de estilo de la variedad linguistica particular Kunstsprache propia del genero epico Algunas de las mas frecuentes en el Cantar son aguijo mio Cid espoleo a su caballo mio Cid en ocasiones usado con otro personaje como el conde v 1077 metio mano al espada al espada metio mano empuno la espada por el cobdo la loriga ayuso la sangre destellando mio vassallo de proEl epiteto epico Editar Se trata de locuciones o perifrasis fijas usadas para adjetivar positivamente a un personaje protagonista que se define e individualiza con esta designacion Puede estar constituido por un adjetivo oracion adjetiva o una aposicion al antroponimo con funcion especificativa y no unicamente explicativa Es el Cid quien mayor numero de epitetos epicos que en ultima instancia forman parte del sistema de formulas y frases hechas Los mas utilizados para referirse al heroe son El Campeador El de la barba vellida barba poblada vellosa El que en buen hora nascio El que en buen hora cinxo espada cino su espada es decir fue armado caballero Pero tambien los afectos y allegados del Cid reciben epitetos Asi el rey es el buen rey don Alfonso rey ondrado honrado mi senor natural el castellano el de Leon Jimena su esposa es mugier ondrada Martin Antolinez es el burgales de pro complido contado leal natural Alvar Fanez ademas de que el Minaya que lo suele anteceder como apelativo pudiera ser un epiteto es diestro braco Incluso la legendaria montura del Cid Babieca es el caballo que bien anda y el corredor o Valencia que es la clara y la mayor La voz enunciadora Editar El discurso o relato esta emitido desde la voz de un narrador omnisciente que usa de forma muy libre los tiempos verbales con funcion estilistica Habitualmente proporciona mas informacion de la que tienen los personajes creando un desfase entre las expectativas del publico y la de los protagonistas que conduce a lo que se ha venido en llamar ironia dramatica ello puede crear comicidad o hacer surgir tension conflictiva Como ejemplo se puede referir el momento en que los infantes de Carrion se llevan a las hijas del Cid El auditorio sabe que tienen planeado maltratarlas pero no el heroe que las deja marchar de su proteccion Por otra parte un caso de comicidad es el episodio del emprestito de las arcas a los judios Rachel y Vidas el publico sabe con el Cid que estan llenas en su mayor parte de arena pero los avaros prestamistas la imaginan repleta de riquezas El narrador se posiciona siempre en favor del Cid toma partido en su alborozo por la llegada gracias al Campeador del obispado a Valencia Dios que alegre era todo cristianismo que en tierras de Valencia senor avie obispo vv 1305 1306 y contra sus antagonistas como el Conde de Barcelona a quien tilda de petulante Para buscar la complicidad con el auditorio el narrador abandona en ocasiones la tercera persona para dirigirse a los oyentes con formulas apelativas en segunda persona o refiriendose a el mismo en primera persona Por ejemplo cuando se celebran las bodas de las hijas del Cid en Valencia exclama ante su publico sabor abriedes de ser e de comer en el palacio v 2208 Os encantaria estar y comer en el palacio El manuscrito EditarExiste un ejemplar unico acefalo esto es aquel al que le falta el comienzo en codicologia que actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional en Madrid y se puede consultar en la Biblioteca Digital Hispanica y en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Ademas del folio inicial le faltan otros dos de unos cincuenta versos cada uno despues de los versos 2337 y 3507 Las tres lagunas pueden reconstruirse por medio de las prosificaciones de las cronicas La primera se transcribe en dos la Estoria de Espana y la Cronica de Castilla En la Estoria de Espana mandada escribir por Alfonso X el Sabio se dice asi Et el despues que ovo leidas las cartas como quier que ende oviese gran pesar non quiso y al fazer ca non avie plazo mas de nueve dias en que saliese Enbio por sus parientes e por sus vasallos e dixoles como el rey le mandava salir de su tierra e que non le dava de plazo mas de nueve dias e que querie saber d ellos cuales querien ir con el o cuales fincar Minaya Alvar Fanez le dixo Cid todos iremos convusco e servos hemos leales vasallos Todos los otros dixieron otrosi que irien con el donde quier que el fuese e que se non quitarien d el nin le desamparien por ninguna guisa El Cid gradeciogelo estonces mucho e dixoles que si Dios le bien feziese que gelo galardonarie muy bien Otro dia salio el Cid de Bivar con toda su compana 32 En la Cronica de Castilla se dice mas o menos lo mismo pero conservando algunas rimas asonantes por una mala prosificacion Enbio el Cid por todos sus amigos e sus parientes e sus vasallos e mostroles en como le mandava el rey sallir de la tierra fasta nueve dias E dixoles Amigos quiero saber de vos cuales queredes ir comigo E los que comigo fuerdes de Dios ayades buen grado e los que aca fincaredes quierome ir vuestro pagado Estonce fablo Alvar Fanez su primo cormano Conbusco iremos todos Cid por yermos e por poblados e nunca vos falleceremos en cuanto seamos bivos e sanos conbusco despenderemos las mulas e los cavallos e los averes e los panos siempre vos serviremos como leales amigos e vasallos Estonce otorgaron todos lo que dixo Alvar Fanez e mucho les gradecio mio Cid cuanto alli fue razonado E desque el Cid tomo el aver movio con sus amigos de Bivar 33 Para la segunda y tercera lagunas solo se puede recurrir a la Estoria de Espana la segunda dice asi El Cid cuando lo oyo sonriose un poco e dixo a los infantes esforzad infantes de Carrion e non temades nada Estad en Valencia a vuestro sabor Ellos en esto estando embio el rey Bucar decir al Cid que le dexase a Valencia e se fuese en paz e si no que le pecharie cuanto y avie El Cid dixo a aquese que traxo el mensaje Dezid a Bucar aquel fi de enemiga que ante d estos tres dias le dare yo lo qu el demanda Otro dia mando el Cid armar todos los suyos e salio a los moros Los infantes de Carrion pidieronle entonces la delantera E despues que el Cid ovo paradas sus azes don Ferrando el uno de los infantes adelantose por ir ferir a un moro a que dezien Aladraf El moro cuando lo vio fue contra el otrosi e el infante con el grant miedo que ovo d el volvio la rienda e fuxo que solamente non le oso esperar Pero Bermudez que iva cerca d el cuando aquello vio fue ferir en el moro e lidio con el e lo matolo Desi tomo el cavallo del moro e fue empos del infante que iva fuyendo e dixole don Ferrando tomad este cavallo e dezir a todos que vos matastes el moro cuyo era e yo otorgarlo he convusco El infante le dixo don Pero Bermudez mucho vos gradesco lo que vos dezides 33 La tercera laguna se suple con el texto siguiente Senor ruegovos que estos cavalleros que yo aqui vos dexo que me los embiedes onradamente para Valencia E pues que vos tenedes por bien que esta lid sea en Carrion quierome yo ir para Valencia Estonce mando dar el Cid a los mandaderos de los infantes de Navarra e de Aragon bestias e todo lo al que menester ovieron e embiolos El rey don Alfonso cavalgo estonces con todos los altos omnes de su corte para salir con el Cid que se iva fuera de la villa E cuando llegaron a Cocodover el Cid yendo en su cavallo que dezien Babieca dixole el rey don Rodrigo fe que devedes que arremetades a ese cavallo de que tanto bien oi dezir El Cid tornose a sonreir e dixo senor aqui en vuestra corte ha muchos altos omnes e guisados para fazer esto e a esos mandat que trobejen con sus cavallos El rey le dixo Cid pagome yo de lo que vos dezides mas quiero toda via que corrades ese cavallo por mio amor El Cid arremetio estonces el cavallo tan de rezio lo corrio que todos se maravillaron del correr que fizo Entonces veno el Cid al rrey e dixole que tomase aquel cavallo 33 En el siglo XVI se guardaba el manuscrito en el Archivo del Concejo de Vivar Despues se sabe que estuvo en un convento de monjas del mismo pueblo Ruiz de Ulibarri realizo una copia manuscrita en 1596 Eugenio de Llaguno y Amirola secretario del Consejo de Estado de Carlos III lo saco de alli en 1779 para que lo publicase Tomas Antonio Sanchez Cuando se termino la edicion el senor Llaguno lo retuvo en su poder Mas tarde paso a sus herederos Paso despues al arabista Pascual de Gayangos y durante ese tiempo hacia 1858 lo vio y consulto Damas Hinard para realizar una edicion A continuacion fue enviado a Boston para que lo viera el hispanista Ticknor amigo de Gayangos En 1863 ya lo poseia el primer marques de Pidal por compra y estando en su poder lo estudio Florencio Janer Con posterioridad lo heredo su hijo Alejandro Pidal quien hizo construir un mueble en forma de castillo medieval para custodiar el cofre donde se guardaba el manuscrito En su casa lo estudiaron Karl Vollmoller Gottfried Baist Huntington y Ramon Menendez Pidal este ultimo pariente del propietario Tasado en 1913 en 250 000 pesetas la familia Pidal decidio trasladar el manuscrito a una caja en el Banco de Espana Alli permanecio hasta la Guerra Civil cuando fue enviado a Ginebra junto a otras obras de arte entre ellas las del Museo del Prado Con el final del conflicto regreso a Espana La familia Pidal recibio desde finales del siglo XIX numerosas peticiones de compra del extranjero entre ellas del Museo Britanico de Londres Un caso famoso fue el intento del hispanista Archer Milton Huntington fundador de la Hispanic Society de Nueva York quien entrego un cheque en blanco a Alejandro Pidal para que escribiese la cifra que quisiera a cambio de obtener el manuscrito con el fin de depositarlo en la Biblioteca de Washington Sin embargo los Pidal se negaron durante decadas a vender el manuscrito Finalmente fue adquirido por la Fundacion Juan March a la familia Pidal el 20 de diciembre de 1960 por diez millones de pesetas de la epoca y el dia 30 de ese mismo mes lo dono al Ministerio de Cultura que lo adscribio a la Biblioteca Nacional 34 Se trata de un tomo de 74 hojas de pergamino grueso al que como ya se ha dicho le faltan tres una al inicio y dos entre las hojas 47 y 48 la primera y 69 y 70 la tercera Otras 2 hojas le sirven de guardas El manuscrito es un texto seguido sin separacion en cantares ni espacio entre los versos y las tiradas los cuales se inician siempre con letra mayuscula segun la costumbre En muchas de sus hojas hay manchas de color pardo oscuro debidas a los reactivos utilizados ya desde el siglo XVI para leer lo que en principio habia empalidecido y despues se hallaba oculto a causa del ennegrecimiento producido por los productos quimicos previamente empleados De todos modos el numero de pasajes absolutamente ilegibles no es demasiado alto y en tales casos ademas de la edicion paleografica de Menendez Pidal existe como instrumento de control la copia de Ulibarri del siglo XVI y otras ediciones anteriores a la de Pidal La encuadernacion del tomo es del siglo XV Esta hecha en tabla forrada de badana y con orlas estampadas Quedan restos de dos manecillas de cierre Las hojas estan repartidas en 11 cuadernos al primero le falta la primera hoja al septimo le falta otra lo mismo que al decimo El ultimo encuadernador hizo algunas averias importantes en el tomo La letra del manuscrito es clara y cada verso empieza con mayuscula De vez en cuando hay letra capital Los ultimos estudios aseguran que tras analizar todos los aspectos pertinentes el codice pertenece a la primera mitad del siglo XIV mas concretamente entre 1320 y 1330 y con preferencia en el ultimo lustro de esta decada 35 y fuera elaborado o encargado posiblemente por el monasterio de San Pedro de Cardena a partir de un ejemplar preexistente del Cantar tomado en prestamo 36 Datacion Editar Folio 74 recto del Cantar de mio Cid donde se puede leer el explicit Quien escrivio este libro de Dios paraiso amen Per Abbat le escrivio en el mes de mayo en era de mil e CC XLV anos vv 3731 3732 Solamente se conserva en una copia realizada en el siglo XIV como se deduce de la letra del manuscrito a partir de otra que data de 1207 y fue llevada a cabo por un copista llamado Per Abbat que transcribe un texto compuesto probablemente pocos anos antes de esta fecha La fecha de la copia efectuada por Per Abbat en 1207 se deduce de la que refleja el explicit del manuscrito MCC XLV de la era hispanica esto es para la datacion actual hay que restarle 38 anos Quien escrivio este libro de Dios paraiso amenPer Abbat le escrivio en el mes de mayo en era de mil e CC XLV anos 37 Este colofon refleja los usos de los amanuenses medievales que cuando finalizaban su labor de transcribir el texto que era lo que significaba escribir anadian su nombre y la fecha en que terminaban su trabajo El autor y la fecha de composicion EditarEn virtud del analisis de numerosos aspectos del texto conservado los criticos literarios lo atribuyen a un autor culto con conocimientos precisos del derecho vigente a finales del siglo XII y principios del XIII y que podria estar relacionado por su conocimiento de la microtoponimia con la zona aledana a Burgos Medinaceli actual Soria la zona fronteriza de Castilla con Aragon la Alcarria o el valle del Jiloca 29 Los filologos sin embargo como Diego Catalan basado en la interpretacion de la estructura social o Francisco Marcos Marin a partir de datos linguisticos que apoyan la existencia de una version previa linguisticamente mas arcaica con vestigios de la d lt t de la tercera persona por ejemplo defienden la necesidad de una version anterior no conservada escrita a mediados del siglo XII La lengua utilizada es la de un autor culto un letrado que debio trabajar para alguna cancilleria o al menos como notario de algun noble o monasterio puesto que conoce el lenguaje juridico y administrativo con precision tecnica y que domina varios registros entre ellos claro esta el estilo propio de los cantares de gesta medievales que necesitaban ciertos estilemas exclusivos como el epiteto epico o el lenguaje formular La geografia aporta otro dato el hecho de que Medinaceli aparezca como plaza definitivamente castellana y no como ciudad fronteriza en litigio entre varios reinos fronterizos solo puede remitir a la segunda mitad del siglo XII Por ejemplo en 1140 era aragonesa La sociedad reflejada en el Cantar testimonia la vigencia del espiritu de frontera que solo se dio en la extremadura aragonesa y castellana a fines del siglo XII pues las necesidades guerreras en las fronteras permitio a los infanzones las condiciones de rapido ascenso social y relativa independencia que tenian los hidalgos de frontera que vemos en el Cantar y que se dieron historicamente a partir de la conquista de Teruel Asi tambien es historico el estatus de moros en paz del Cid es decir los primeros mudejares necesarios en territorios con poca poblacion cristiana como la extremadura soriana y turolense El derecho muestra que la descripcion tecnica detallada de las cortes o vistas remiten al riepto o juicio con combate singular institucion influida por el derecho romano y solo introducida en Espana a fines del siglo XII Asimismo la presencia de la legislacion de la extremadura aragonesa y castellana los fueros de Teruel y Cuenca datan de fines del XII y principios del XIII respectivamente nos llevan como muy pronto a 1170 La sigilografia nos dice que el sello real la carta fuertemientre sellada de los vv 42 43 solo esta documentado bajo el reinado de Alfonso VIII de Castilla a partir de 1175 Desde el punto de vista de la heraldica que llega a la peninsula iberica hacia 1150 aparece en el Cantar el uso simbolico sobresenal con el ornato en la sobreveste de los caballeros una tunica que se ponia la vestimenta Esta utilizacion emblematica tiene su testimonio mas temprano en un sello de Alfonso II de Aragon de 1186 29 Desde la sociologia y la lexicografia diacronica el testimonio mas antiguo del termino fijodalgo hidalgo remite a 1177 y el de ricohombre a 1194 29 En la Edad Media escribir significaba solo ser el copista para lo que hoy conocemos como autor habria de decir compuso o fizo Esto invalida la teoria de Colin Smith de que el autor fue Per Abbat aunque como es logico supone que la fecha de composicion no pudo ser posterior a 1207 sin embargo es muy poco posterior a la redaccion original Estatua del Cid en Burgos Pidal daba como fecha del explicit 1307 aduciendo que habria una tercera C borrada en el manuscrito siguiendo la conjetura del primer editor del Cantar Tomas Antonio Sanchez 1779 38 Pero segun queda demostrado en investigaciones recientes en especial el CD anexo a la edicion de Alberto Montaner nadie ha podido observar el mas minimo rastro de tinta de una C borrada Montaner utiliza todos los medios tecnicos a su alcance incluida la vision infrarroja Lo mas probable es que el copista dudara y dejara un espacio algo mayor por si acaso como hace en otros lugares del poema o que intentara evitar unas imperfecciones del pergamino Tambien pudo ser que hiciera dos incisiones pequenisimas con el cuchillito de raspar cultellum que servia para las correcciones pues estas si se han observado al microscopio y son incisiones rectas no una raspadura de borrado como defendia Menendez Pidal que dejaria la textura rugosa que pudieron inducir al copista a evitar ese espacio para que no se corriera sobre la hendidura la tinta El mismo Pidal llegara a admitir que no habria esa tercera C borrada porque en todo caso el defecto de textura del manuscrito o la arruga segun el seria anterior a la escritura Para el Per Abbat seria un copista de un texto del 1140 pero el argumento de la difusion popular de la genealogia cidiana actua tambien en su contra pues el Cid no emparento con todas las dinastias espanolas hasta el ano 1201 tambien se apoyaba en que un poema latino menciona al Cid el Poema de Almeria pero este es de datacion insegura pudiera ser de finales del XII y sobre todo no alude al Cantar sino al propio Cid que ya era conocido por sus hazanas En cuanto a los arcaismos queda claro como dice Rusell y otros autores que lo que pasa es que hay una kunstsprache en la poesia heroica como demuestra el hecho de que en las Mocedades de Rodrigo del siglo XIV se usen los mismos arcaismos con similares epitetos epicos y lenguaje formular En cuanto al autor Pidal primero habla de un poeta de Medinaceli con conocimiento de San Esteban de Gormaz luego habla de dos poetas primera version corta y verista por un poeta de San Esteban luego refundicion de uno de Medinaceli Pero Ubieto demostro que la geografia local del area de San Esteban de Gormaz era desconocida para el autor debido a grandes imprecisiones y lagunas por ejemplo el no situar correctamente las margenes del Duero y sin embargo hay un conocimiento exhaustivo de los toponimos del valle del Jalon Cella Montalban Huesa del Comun la zona de la provincia de Teruel Ademas localiza varias palabras exclusivas del aragones que no podia conocer un autor castellano Por otro lado el Cantar refleja la situacion de los mudejares con personajes como Abengalbon Fariz Galve incluso de gran lealtad al Cid que fueron necesarios para repoblar la extremadura aragonesa y por tanto estaban muy presentes en la sociedad del sur de Aragon cosa que no ocurria en Burgos Por tanto segun Ubieto el autor provendria de alguno de esos lugares Hay que recordar que Medinaceli fue en ese tiempo un lugar en disputa que estuvo en ocasiones en manos aragonesas Rafael Lapesa tambien defendio una datacion antigua en Estudios de historia linguistica espanola donde intentaba mostrar que la composicion del cantar dataria de entre 1140 y 1147 pero sus argumentos a este respecto son muy endebles Colin Smith como se dijo considero a Per Abbat el autor de la obra Tambien piensa que el texto de la Biblioteca Nacional seria copia del de Per Abbat Para este autor 1207 seria la fecha real de composicion y relaciono Per Abbat con un notario de la epoca del mismo nombre al que supuso un gran conocedor de la poesia epica francesa y que seria quien compuso el Cantar inaugurando la epica espanola sirviendose de sus lecturas y de las chansons de geste y mostrando su formacion juridica Segun Smith tanto el sistema formulario del Cantar como su metrica son prestamos de la epica francesa Sin embargo aunque no cabe duda de que los ciclos epicos franceses influyen en la literatura espanola como demuestra el que aparezcan en esta personajes como Roldan Oliveros Durandarte o Berta la de los grandes pies las enormes diferencias en cuanto a elementos maravillosos exageracion de las hazanas del heroe y menor realismo hacen que el Cantar pudiera ser redactado por cualquier escritor culto de la epoca sin necesidad de tener un modelo frances cercano De todas maneras su profunda erudicion puso en la pista de la datacion actual de fines del XII o principios del XIII a los mas acreditados investigadores sobre temas de fecha y autoria Ademas el propio Colin Smith modifico su tesis inicial en sus escritos posteriores reconociendo que Per Abbat pudo ser solo el copista y que el Cantar no fue el punto de partida de la epica medieval espanola la fecha de composicion la situaria tambien en los anos anteriores a 1207 mantendria no obstante la autoria culta y letrada para el poema Todas estas cuestiones han sido debatidas por extenso por Alan Deyermond Antonio Ubieto Arteta Maria Eugenia Lacarra Colin Smith Jules Horrent y Alberto Montaner Frutos quien se ocupo de sintetizar todas las propuestas en su edicion del Cantar Asi pues toda una serie de circunstancias historicas y sociales llevan a los investigadores actualmente a la conclusion de que hay un unico autor que compuso el Cantar de mio Cid entre fines del siglo XII y principios del siglo XIII de 1195 a 1207 que podria conocer la zona aledana a Burgos la Alcarria y la del valle del Jalon culto y con profundos conocimientos juridicos posiblemente notario o letrado Los personajes Editar Monumento al Cantar en Vivar del Cid Los personajes principales de la obra son todos reales como Rodrigo Diaz de Vivar Alfonso VI Diego y Fernando Gonzalez infantes de Carrion Garcia Ordonez Yusuf ibn Tasufin o Minaya Alvar Fanez conquistador de Toledo e historicamente un heroe casi tan grande como el mismo Cid asi como muchos secundarios Jimena Diaz prima de Alfonso VI el Conde don Remont Berenguer Ramon II el moro de paz Abengalbon el obispo don Jerome Jeronimo de Perigord Muno Gustioz Diego Tellez Martin Munoz Alvar Salvadorez Galin Garcia Asur Gonzalez Gonzalo Ansurez Alvar Diaz de otros no se sabe si son reales o ficticios Pero Bermudez Martin Antolinez Felez Munoz Raquel que seria en realidad Raguel o Roguel e Vidas otros son ficticios los moros Tamin Fariz Galve y unos pocos aparecen con el nombre equivocado las hijas del Cid Elvira y Sol son en realidad Cristina y Maria Sancho abad de Cardena se llamaba en realidad Sisebuto Bucar rey de Marruecos es en realidad el general almoravide Sir ben Abu Beker 39 El heroe Rodrigo Diaz el Cid esta mas caracterizado por sus actitudes y personalidad que por su fisico del cual solo se destaca su gran barba Oh Dios como es bien barbado v 789 el de la crecida barba v 1226 el Cid de la barba grande v 2410 etc que se ata con un cordon y promete no cortarse hasta que vuelva a la Corte en senal de duelo y su fortaleza Es ademas un diestro guerrero piadoso buen padre fiel al rey hasta la humillacion a su paso las yervas del campo a dientes las tomo v 2022 amigo incluso de paganos musulmanes pues uno de sus mejores myo amigo natural v 1479 amigo sin falla v 1528 es un mudejar o sarraceno rico Abengalbon quien descubre el complot de los Infantes para matarlo y robarlo por medio de un moro ladinado o disfrazado de cristiano que escucha su conjura sin embargo los perdona en deferencia al Cid mostrandoles asi en que radica la verdadera nobleza episodio que inaugura una larga tradicion de maurofilia en la literatura castellana Pero lo que realmente define al Cid como determino Ramon Menendez Pidal es la mesura un rasgo propio del modo de ser castellano que apenas puede traducirse por serenidad equilibrio o contencion el Cid nunca pierde la fe en si mismo aun en las circunstancias mas duras y se prevalece de un fundamental optimismo rechazando incluso malos agueros en una epoca en que la supersticion era lo normal y mucho mas comun que hoy Su venganza es mas juridica que violenta exige Cortes al Rey quien las convoca en Burgos y reclama la devolucion de la dote que les dio a los infantes a cambio del casamiento de sus hijas asimismo para no mancharse con la vileza de los Infantes y pues que los verdaderos responsables de su deshonra son los capitanes de sus mesnadas quienes le han ocultado la cobardia de los mismos deja en sus manos la resolucion del conflicto de honor mediante el riepto o duelo para lavar su propia honra en senal de respeto a la del Cid El Cid no es un personaje invulnerable a los sentimientos ni tampoco un engreido como Roldan se emociona y reza cuando es oportuno y al soltarse un leon no lo mata para exhibir su fuerza como haria cualquier barbaro caballero sino que respeta la nobleza del leon y lo devuelve a su lugar la jaula porque esto es lo correcto y lo que tambien el debe hacer estar en su sitio demostrando su mesura de gran caballero El episodio uno de los ficticios creados en el cantar junto con otros como el del robledo de Corpes o las arcas de los judios este ultimo proveniente de un apologo incluido ya en la Disciplina clericalis de Pedro Alfonso es parodiado en el Don Quijote de la Mancha II 17 de Miguel de Cervantes cuando el personaje principal hace abrir la jaula de un leon y este le da la espalda sin hacerle caso Por demas el Cid es tambien un hombre honrado que posee mala conciencia se siente incomodo cuando Antolinez engana a los judios Raquel e Vidas y se intenta calmar pensando que se ha visto forzado a ello cuando en el futuro Alvar Fanez se los vuelva a encontrar la respuesta no sera precisamente la devolucion de los fondos Alvar Fanez les da largas simplemente algo que el Cid el heroe propiamente dicho seria incapaz de hacer Pese a todo la caracterizacion de Alvar Fanez es la de un digno lugarteniente que participa de todas las virtudes del Cid aunque no precisamente la de pagar las deudas como ya se ha visto pero hay una que sobresale en el es un gran diplomatico por lo cual el Cid lo escoge siempre para enviar sus embajadas ante el rey Alfonso VI con los regalos que son parte proporcional del botin Martin Antolinez el burgales complido esto es perfecto destaca como un personaje leal y generoso provee de viveres a Rodrigo empobrecido por el rey pero tambien es el astuto que idea la trapaceria de los cofres con que estafa a los judios Raquel e Vidas un episodio del cual algunos criticos han aducido rasgos de antisemitismo Es igualmente un gran guerrero que se enfrenta a los Infantes en los duelos finales Pero Bermudez sobrino del mismo Cid y primo de sus hijas es tartamudo y se le caracteriza como un hombre fogoso impaciente y lleno de entusiasmo y empuje hasta el punto de que sorteado entre los capitanes el honor de cruzar el acero en primer lugar en la batalla olvida que a el no le ha tocado esta distincion y es el primero en hacerlo Los demas capitanes de las mesnadas del Cid bromean por su tartamudez llamandole Pero Mudo pero pierde con un gran golpe de efecto este freno lingual cuando debe retar a uno de los Infantes en un potente discurso en el tercer cantar empezando su alocucion con el primer refran que se ha transmitido en la literatura espanola lengua sin manos cuemo osas fablar La atencion hasta los mas pequenos detalles en la caracterizacion se percibe incluso en el cuidado que se da a personajes menores o episodicos como Felez Munoz el paje pariente lejano del Cid que no duda en estropear el pobre sombrero que se ha regalado con la miserable parte que le ha correspondido por el botin valenciano llenandolo de agua para socorrer a sus primas vejadas y abandonadas en el Robledal de Corpes para que se las coman los lobos por los infames Infantes de Carrion Este acto lo define como noble aunque tambien subraya esta actitud la generosa sangre del Cid que corre por sus venas Dona Jimena es bosquejada como una madre piadosa y como una mujer orgullosa que ha tenido que soportar una gran verguenza en su obligada reclusion en el monasterio de San Pedro de Cardena Sacado me habeis oh Cid de muchas verguenzas malas aqui me teneis senor vuestras hijas me acompanan para Dios y para vos son buenas y bien criadas Por otra parte los Infantes de Carrion estan descritos con un realismo y una penetracion tales en los motivos de la vileza que se llega al escalofrio No se para en barras el texto al referir que cuando estan azotando a sus esposas competian por ver quien daba los mejores golpes detalle de sadismo que refleja verdaderamente a un poeta creador que ha penetrado hondamente dentro de la misma psicopatia de la maldad despojandola de toda posible justificacion Los malos del poema a diferencia de los de la epopeya francesa el Ganelon de la Chanson de Roland por ejemplo carecen absolutamente de nobleza y de grandeza y aun incluso de humanidad Pero otro de los personajes negativos el catalan Conde don Remont se muestra muy diferente aparece como un fatuo y engreido cortesano que se averguenza de haber sido vencido por esos malcalcados de los castellanos negandose a comer hasta que apiadado mas por los pitorreos que ejercen sobre el sus mesnaderos que por el hambre que pueda sufrir el personaje el Cid logra con su condescendencia que transija en alimentarse Ediciones EditarTomas Antonio Sanchez Poema del Cid en Coleccion de poesias castellanas anteriores al siglo XV vol I Madrid 1779 pp 220 404 Jean Joseph Stanislas Albert Damas Hinard Poeme du Cid texte espagnol accompagne d une traduction francaise des notes d un vocabulaire et d une introduction Paris 1858 Florencio Janer Cantares del Cid Campeador conocidos con el nombre de Poema del Cid en Biblioteca de Autores Espanoles Poetas castellanos anteriores al siglo XV Madrid Manuel Rivadeneyra 1864 Coteja criticamente el texto del manuscrito cedido por Pedro Jose Pidal con el de Tomas Antonio Sanchez y el de Damas Hinard y anade las suyas a las notas de ambos Andres Bello Poema del Cid en Obras completas de Don Andres Bello vol II Santiago de Chile Imprenta de Pedro G Ramirez 1881 pp 85 303 Ramon Menendez Pidal Cantar de Mio Cid vol III Madrid 1911 2 ª ed en Obras completas de Ramon Menendez Pidal vol V Madrid Espasa Calpe 1946 3 ª ed Madrid 1956 Ramon Menendez Pidal Poema de Mio Cid Madrid La Lectura 1911 Madrid Clasicos Castellanos num 24 1913 13 ª ed Madrid Espasa Calpe 1971 Ramon Menendez Pidal Poema de Mio Cid Facsimil de la edicion paleografica Madrid 1961 Ian Michael Poema de mio Cid Madrid Clasicos Castalia num 75 1976 2 ª ed 1978 Christopher Colin Smith The Poem of the Cid Oxford Clarendon Press 1972 version castellana Poema del Cid Madrid Catedra 1976 muy reimpresa Miguel Garci Gomez Poema de mio Cid Madrid CUPSA 1977 Maria Eugenia Lacarra Poema de mio Cid Madrid Taurus 1982 Usa el texto de Colin Smith y refunde sus notas las de Menendez Pidal y las de Ian Michael Jules Horrent Cantar de Mio Cid Chanson de Mon Cid Gante Editions Scientifiques 1982 2 vols Jose Jesus de Bustos Tovar Poema de mio Cid Madrid Alianza Editorial 1983 Pedro Manuel Catedra Poema de mio Cid Barcelona Planeta 1985 Cantar de mio Cid Ed introd y notas de Alberto Montaner Frutos Estudio preliminar de Francisco Rico Barcelona Critica 1993 Poema de mio Cid Ed introd y notas de Julio Rodriguez Puertolas Madrid Akal 1996 Poema de mio Cid Ed introd y notas de Eukene Lacarra Lanz Barcelona Debolsillo 2002 Cid Cantar de mio Cid Ed de Alberto Montaner Frutos Barcelona Biblioteca Clasica de Galaxia Gutenberg Circulo de Lectores 2007 Poema de mio Cid Ed introd notas y actividades de Eukene Lacarra Lanz Barcelona Penguin Clasicos 2015 Adaptaciones modernas EditarEl erudito mexicano Alfonso Reyes Ochoa hizo una version en prosa moderna en 1919 el filologo y poeta de la Generacion del 27 Pedro Salinas adapto el Cantar al castellano moderno en verso en 1926 Otras versiones ritmicas posteriores en verso esta firmadas por Luis Guarner 1940 el medievalista Francisco Lopez Estrada 1954 fray Justo Perez de Urbel 1955 Matias Martinez Burgos 1955 Camilo Jose Cela 1959 y Alberto Manent 1968 En prosa fuera de la ya citada de Alfonso Reyes existen las versiones de Ricardo Baeza 1941 de Angeles Villarta 1948 de Fernando Gutierrez 1958 del mexicano Carlos Horacio Magis 1962 y de Enrique Rull 1982 40 Adaptaciones television cine Editar El Cid pelicula El poema del Mio Cid TV Ruy el pequeno Cid Serie de TV El Cid cabreador El Cid la leyenda El Cid Serie de TV Vease tambien EditarLiteratura espanola en la Edad Media Tizona y Colada las espadas del Cid de la ficcion Notas Editar Segun Alberto Montaner Frutos ed lit Cantar de mio Cid Galaxia Gutenberg Real Academia Espanola 2011 pag 289 Biblioteca Clasica de la Real Academia Espanola 1 ISBN 978 84 8109 908 9 un cumulo de aspectos consustanciales al Cantar en todos sus niveles conducen a fecharlo sin apenas dudas en las cercanias de 1200 En el volumen dedicado a la literatura medieval publicado en 2012 de la Historia de la literatura espanola dirigida por Jose Carlos Mainer se refiere acerca de la datacion del Cantar de mio Cid que en la actualidad la gran mayoria de estudiosos se inclinan por establecer la creacion del poema en la forma hoy conocida en los ultimos anos del siglo XII o inicios del siguiente vease Juan Manuel Cacho Blecua y Maria Jesus Lacarra Ducay Historia de la literatura espanola I Entre oralidad y escritura la Edad Media Jose Carlos Mainer dir s l Critica 2012 pag 333 ISBN 978 84 9892 367 4 Historia y literatura en el Cantar de Mio Cid PDF BIblioteca Nacional de Espana Espana 2019 p 1 Archivado desde el original el 28 de septiembre de 2019 Consultado el 28 de septiembre de 2019 Kome Koloto de Dikanda Madeleine La ira regia en el Poema de mio Cid en Analecta Malacitana num 16 diciembre 2004 Calvo Mariano 1992 Toledo en la Literatura Medieval El Cantar del Mio Cid los tres escenarios del Cid enRutas literarias de Toledo Cuarto Centenario pp 42 43 ISBN 978 84 940811 2 5 En el Cantar del Mio Cid Rodrigo Diaz viaja en dos ocasiones a Toledo donde segun la Cronica del Rey D Pedro El Campeador se construyo una posada la qual es hoy dia llamada San Juan de los Caballeros La primera visita es para reconciliarse con el rey Alfonso VI a quien invita a ser su huesped si bien acaba pernoctando en los palacios reales del Alficen por deseo expreso del rey En la segunda ocasion el Cid acude a demandarle justicia ante unas Cortes ficticias convocadas para lavar su honor mancillado por los Condes de Carrion Precaviendose de una posible traicion el Cid decide pernoctar en el Monasterio de San Servando y no en el palacio real Una vez repuesto su honor y antes de abandonar Toledo don Alfonso pide al Campeador que haga correr a su caballo Babieca en Zocodover quien acaba regalando su bien mas preciado al rey Alfonso Boix Jovani Aspectos maravillosos en el Cantar de Mio Cid Boletin de Literatura Oral BLO 2 2012 pags 9 23 Universidad de Jaen Numero 2 completo ISSN 2173 0695 Montaner Frutos 2000 pags 14 19 y 193 nota al v 1464 y su n complementaria en pags 549 551 Cfr ed lit de 2011 de Alberto Montaner Frutos y su ed modernizada en linea Chasca Edmundo de 1955 Estructura y Forma en El Poema de Mio Cid Mexico State University of Iowa Press y Editorial Patria S A Mexico D F Consultado el 10 de junio de 2021 Montaner Frutos 2011 385 386 William E Leonard The recovery of the metre of the Cid PMLA XLVI 1931 pags 289 306 Griswold Morley Recents theories about the meter of the Cid PMLA XLVIII 1933 pags 965 980 Tomas Navarro Tomas Metrica espanola Resena historica y descriptiva Syracuse N Y Syracuse University Press 1956 Maldonado de Guevara Knittelvers verso nudoso Revista de Filologia Espanola XLVIII 1965 pags 39 59 Francisco Lopez Estrada Panorama critico sobre el Poema del Cid Castalia Madrid 1982 Rene Pellen Le vers du Cid prosodie et critique textuelle Etudes Cidiennes 1994 pags 61 108 S F Goncharenko Stilisticheskii analiz Ispanskogo stijotvornogo teksta Osnovy teorii Ispanskoi poeticheskoi rechi Visshaia Shlola Moscu 1988 Francisco A Marcos Marin Cantar de Mio Cid Biblioteca Nueva Madrid 1997 Martin J Duffell Don Rodrigo and Sir Gawain Family likeness or convergent development MCS bis 2002 pags 129 149 Montaner Frutos 2011 382 384 German Orduna Funcion expresiva de la tirada y de la estructura fonico ritmica del verso en la creacion del Poema de Mio Cid Incipit VII 1987 pags 7 34 Garcia Calvo 2006 1619 1629 interpreta que el esquema regular incluye varias alternativas si bien hay dos ictus principales por hemistiquio entre ambos puede haber tres silabas lo que obliga a realizar un ictus secundario en la intermedia y antes del primer ictus de cada hemistiquio pueden aparecer tambien hasta tres silabas con su correspondiente ictus secundario cuando procede Montaner Frutos 2011 388 considera que en los hemistiquios de menos de ocho silabas como el que abre el poema De los sos ojos hay un unico ictus Vease Montaner Frutos 2011 380 y ss Smith Colin 1976 Introduccion Poema de Mio Cid Madrid Catedra Montaner Frutos 2011 299 300 Asi segun relata A Montaner Frutos 1998 86 acerca del episodio de la batalla de Tevar el relato del poema presenta tantos puntos de contacto con la Historia Roderici que apenas cabe duda de que su autor el del Cantar conocio al menos esa seccion de la biografia latina del Campeador a b Montaner Frutos 2011 301 Montaner Frutos 2011 300 a b c d Alberto Montaner Frutos Aspectos literarios en El Cantar de mio Cid en www caminodelcid org pagina web del Consorcio Camino del Cid Burgos 2002 Consulta 16 5 2009 Montaner Frutos 2011 362 365 Chasca Edmundo de 1955 Estructura y Forma en El Poema de Mio Cid Mexico State University of Iowa Press y Editorial Patria S A Mexico D F p 76 Consultado el 10 de junio de 2021 Ines Fernandez Ordonez 2008 El Mio Cid a traves de las cronicas medievales Ochocientos anos del Mio Cid una vision interdisciplinar 153 76 a b c I Fernandez Ordonez op cit Exposicion virtual Biblioteca Nacional de Espana Adquisicion donaciones y compras Biblioteca Nacional de Espana Consultado el 11 de abril de 2012 Montaner Frutos 2011 495 Montaner Frutos 2011 496 542 Cantar de mio Cid ed cit de Alberto Montaner Frutos vv 3731 3732 Vease tambien transcripcion paleografica en el prologo a su ed de 2007 pag cclxiii Tomas Antonio Sanchez 1779 221 222 que realizo la primera edicion del Cantar a partir del manuscrito unico conservado ya sugirio que podia haber sido raspada una C en la fecha del explicit En la fecha se nota una raspadura despues de las dos CC y el vacio que ha quedado es el que ocuparia otra C solamente Acaso el copiante puso una C de mas y luego la raspo Acaso tambien puso una e conjuncion pues se ve que parte de la fecha se expresa con letras y luego vio que no era necesaria y la borro Y acaso finalmente algun curioso raspo la una C por dar al codice mayor antiguedad y estimacion Tomas Antonio Sanchez 1779 221 222 Colin Smith Apendice I en su ed del Poema de mio Cid Madrid Catedra 1980 pp 335 352 Luis Guarner Prologo a su edicion anotada del Cantar de mio Cid Edaf 2007 pag 33 y Jose Simon Diaz Bibliografia de la literatura hispanica II 329 y ss Bibliografia EditarFuente principal Editar Corral Lafuente Jose Luis 1991 Simposio internacional El Cid en el Valle del Jalon Centro de estudios bilbilitanos Zaragoza Institucion Fernando el Catolico 36 ISBN 84 7820 089 4 Consultado el 16 de octubre de 2016 Montaner Frutos Alberto ed lit Cantar de Mio Cid Barcelona Critica 2000 1 ª ed 1993 ISBN 978 84 8432 121 7 Corregida y aumentada en 2007 Barcelona Galaxia Gutenberg y en 2011 Barcelona Galaxia Gutenberg Real Academia Espanola ISBN 978 84 8109 908 9 Smith Colin ed lit Poema de mio Cid Madrid Catedra 1976 ISBN 84 376 0060 X Enlaces externos Editar Wikisource contiene el texto completo de Cantar de mio Cid Codice unico digitalizado en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Portal del Cantar de mio Cid de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Revista 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